IRPF en un contrato en prácticas remuneradas, ¿cómo se aplica?

Por regla general, a la hora de aplicar el IRPF en un contrato en prácticas remuneradas al trabajador solo se le retiene el 2% durante el primer año.

IRPF en un contrato en prácticas remuneradas, ¿cómo se aplica?
Solo están obligados a presentar la declaración si cobran más de 22.000 euros

El IRPF en un contrato en prácticas remuneradas se aplica de la misma forma que en otro tipos de contratos. Dado que el trabajador recibe un salario, a la hora de presentar la declaración de la renta esos ingresos tributan en la base imponible. Cuestión diferente es que el trabajador esté obligado o no a presentar la declaración, pues eso depende del importe de los ingresos obtenidos el año anterior.

Qué es un contrato en prácticas remuneradas

Antes de seguir es importante dejar claro que un contrato en prácticas es diferente a uno de formación. El contrato en prácticas tiene que cumplir las siguientes características:

  • El trabajador está dado de alta en la Seguridad Social y cotizando como trabajador por cuenta ajena.
  • Para poder optar a él es necesario tener un título universitario o de FP de grado medio o superior obtenido durante los 5 años anteriores a la firma del contrato (7 en el caso de las personas con discapacidad).
  • Están restringidos para los menores de 30 años o de 35 años en el caso de una persona con discapacidad igual o superior al 33%.
  • Su duración tiene que oscilar entre los 6 meses y los 2 años.
  • La retribución no puede estar por debajo del salario mínimo interprofesional.
  • Durante el primer año el sueldo mínimo tiene que ser del 60% del salario según convenio para ese puesto de trabajo. El segundo año el porcentaje debe subir hasta el 75%.

 

Aplicación del IRPF en un contrato en prácticas remuneradas

A la hora de aplicar el IRPF en un contrato en prácticas remuneradas, por regla general, al trabajador solo se le retiene el 2% durante el primer año. Esta retención mínima es la misma que se aplica a los trabajos temporales.

Al margen de eso ha que tener en cuenta los ingresos anuales. Si su salario sobrepasa los 22.000 euros anuales (provenientes de un único pagador) tendrá además que presentar la declaración de la renta. Cuando hay dos o más pagadores y se han percibido más de 1.500 euros del segundo y siguientes el mínimo exigido es de 12.000 euros.

No obstante, aunque el trabajador no esté obligado a declarar siempre está bien solicitar el borrador de la declaración de la renta, ya que puede que le salga a devolver.

Para resolver estas y otras dudas relacionadas con el IRPF, la Agencia Tributaria ha publicado un manual práctico de la renta 2016 con los principales supuestos y novedades.

 

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