Voy a crear una nueva empresa, pero ¿qué forma jurídica me conviene?

Existen diferentes maneras de crear una empresa y según la forma jurídica adoptada por los socios, éstos tendrán unas responsabilidades u otras 

Voy a crear una nueva empresa, pero ¿qué forma jurídica me conviene?
Hay que determinar el número de miembros y su responsabilidad

Crear una empresa es el sueño de muchos. Aunque empezar un proyecto sin apenas tener rodaje ni idea de nada se produce en bastantes ocasiones, lo más habitual es montar un negocio en el que el dueño o dueños poseen gran experiencia en el sector donde van a desarrollar la actividad.

Tras años soportando a jefes, llega por fin el momento en el que un profesional decide dar el salto e impulsar su propio destino. Entonces tiene que estudiar bien las posibilidades y ver qué tipo de forma jurídica es la más adecuada para la creación de su nueva empresa. 

Es posible que la forma jurídica con la que empiece su nueva andadura como empresario no sea la misma con la que siga diez años después. Esto es debido a que pueden elegir una para la creación y primeros años de vida, la cual les permita reducir costes laborales y también tramitación, para luego evolucionar hacia otro tipo de forma jurídica. Todo dependerá de la actividad a desarrollar, y el sector, ya que hay determinadas empresas que requieren por ley una forma jurídica concreta, como pueden ser una agencia de viajes, que tiene que constituirse siempre como sociedad mercantil.

 

Posibles formas jurídicas al crear una empresa




Ante todo hay que tener en cuenta la responsabilidad de los miembros, la cual puede ser restringida conforme al capital aportado o bien afectar tanto el capital social como al personal de los promotores. 

También hay que establecer la relación entre los socios. En función de ella se podrá por ejemplo restringir la entrada de nuevos socios. 
 

Formas jurídicas más habituales:

 


Se trata de una persona física que habitualmente realiza por cuenta propia una actividad económica o profesional de carácter lucrativo. Puede tener contratados a trabajadores o no. El único socio es él. No existe un mínimo legal para la constituirse en este tipo de forma jurídica. En el IRPF tributará por rendimientos de actividades económicas. 
 


Es una persona física que crea una empresa y tiene una limitación de su responsabilidad bajo determinadas condiciones. Al igual que el empresario individual realiza por cuenta propia una activad económica o profesional de carácter lucrativo. Puede tener contratado a trabajadores o no. No existe un mínimo legal para su constitución y él es el único socio, el cual tributa en el IRPF por rendimientos de actividades económicas. 
 


Es una sociedad de carácter mercantil donde el capital social, dividido en participaciones sociales indivisibles y acumulables, está formado por las aportaciones de todos los socios, los cuales no responden personalmente de las deudas sociales. Puede constituirse con un socio y con un capital mínimo 3.000 euros. Tributa por el impuesto de sociedades.
 


Se trata de una sociedad mercantil cuyo capital social se divide en acciones, está formado por las aportaciones de los socios. Éstos no responden personalmente de las deudas sociales. El mínimo de miembros para su constitución es de un socio y 60.101,21 € euros de capital. Tributa por el impuesto de sociedades. 
 


Está formada por personas asociadas en régimen de libre adhesión y baja voluntaria, que deciden realizar actividades profesionales encaminadas a satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas y sociales. La estructura y funcionamiento de esta forma jurídica tiene carácter democrático. La cooperativas de primer grado tienen que tener un mínimo de tres socios. El capital para la creación será fijado en los estatutos. Tributan en el impuesto de sociedades en el régimen especial.


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