Ventajas y desventajas de las cuentas remuneradas

Las cuentas remuneradas ofrecen rentabilidad alta a corto plazo, pero después los intereses bajan notablemente

Ventajas y desventajas de las cuentas remuneradas
Las cuentas remuneradas no aceptan recibos
  • Abrir una cuenta remunerada es tan fácil como hacerlo con una de ahorro. Sólo nos pedirán los datos personales básicos

Últimamente se habla mucho de la cuentas remuneradas, un producto a caballo entre las cuentas de ahorro y los depósitos a plazo. Los que tienen la suerte de contar con unos ahorros, quieren invertirlos pero sin correr riesgos, y por eso se está volviendo tan popular.

A simple vista parece que todo son ventajas pero, como cualquier producto financiero, tiene algunas características menos buenas que todo cliente debería conocer. Para saber un poco más de las cuentas remuneradas y poder elegir la que mejor se adapte a nosotros, debemos empezar por sopesar los pros y los contras. 


Ventajas de las cuentas remuneradas

Como siempre que hay que dar buenas y malas noticias, comenzaremos por las buenas. Las cuentas remuneradas tienen una serie de ventajas fundamentales:

1. La rentabilidad. Podemos obtener unos intereses bastante elevados por nuestro dinero a corto plazo, lo que las diferencia de los depósitos. Por ejemplo, Bankinter ofrece un 5% TAE durante el primer año.

2. La posibilidad de retirar el dinero. A diferencia de otros productos, como los depósitos, podemos retirar nuestro dinero cuando queramos y sin penalización.

3. Ausencia de comisiones. Normalmente, las cuentas remuneradas está libres de comisiones. 

4. Devolución de dinero. Las cuentas remuneradas que permiten domiciliar recibos, devuelven un porcentaje del importe. Y, si hacemos la compra o echamos gasolina con la tarjeta, también obtendremos descuentos.

5. Permite ahorrar. Muchas de las cuentas remuneradas no aceptan la domiciliación de recibos. Este hecho es visto por alguna personas como algo negativo, pero hay quien lo considera positivo porque así se puede ahorrar y saber de cuánto dinero se dispone exactamente.

6. No es necesario cambiar de banco. Como la mayoría no exige la domiciliación de la nómina, podemos seguir operando con nuestro banco de siempre y hacer las transferencias cuando queramos.

7. Papeleo sencillo: Abrir una cuenta remunerada es tan fácil como hacerlo con una de ahorro. Sólo nos pedirán los datos personales básicos (nombre, apellido, dirección, etc), una fotocopia del DNI y el número de cuenta del banco desde el que vamos a hacer las transferencias.



Desventajas de las cuentas remuneradas

Ahora las malas noticias.

1. La rentabilidad. Sólo es elevada durante unos meses. Después los intereses bajan mucho. Por ejemplo, en Bankinter se pasa del 5% al 2% TAE, y en ING del 2,40% al 1,20%. La parte buena es que, como no tenemos compromiso de permanencia, siempre podemos cambiar de banco.

2. La posibilidad de retirar el dinero. Si sacamos parte de nuestro dinero, el banco renegociará las condiciones. Veremos cómo los intereses bajarán notablemente.

3. No aceptan nóminas ni recibos. Como decíamos antes, hay cuentas remuneradas que no permiten domiciliar las nóminas, pensiones o recibos. Por eso, si lo que queremos es poder operar con ellas como su fueran una cuenta corriente, debemos preguntar por esta posibilidad antes de contratarlas.

4. Vinculación con el banco. A cambio de no cobrar comisiones, hay entidades que exigen una vinculación en forma de la contratación de algún producto. Pero no ocurre en todas, así que esto también lo podemos elegir.

5. Hay que declarar a Hacienda: Como las cuentas remuneradas son un producto por el que vamos a obtener unas ganancias determinadas, hay que declararlas a Hacienda. El banco descontará un porcentaje de los intereses obtenidos según la siguiente escala:
  • Entre 0 y 6.000 euros: se paga el 21% a Hacienda.
  • Entre 6.000,01 y 24.000 euros: las ganancias tributan al 25%.
  • Más de 24.000 euros: conlleva una retención del 27%.

Por tanto, antes de lanzarnos a contratar cuentas remuneradas, debemos poner en una balanza las ventajas y las desventajas y ver de qué lado se inclina. Ya nos contaréis.

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