¿Qué tipos de harina existen y para qué se utilizan?

Se detallan los tipos de harina que puedes encontrar habitualmente en el supermercado, cuál es su contenido en gluten y para qué recetas se suelen utilizar.

¿Qué tipos de harina existen y para qué se utilizan?
Cómo distinguirla de los productos preparados con este ingrediente

Si eres de a los que aún les cuesta diferenciar en ocasiones los usos de la harina de repostería con respecto a los de la harina de freír, este artículo te interesa y mucho: hay todo un mundo por descubrir con relación a los múltiples tipos de harina que puedes encontrar fácilmente en el mercado, y que ponen a tu disposición muchísimas posibilidades.

Desde su propio nombre, ‘harina’ ya hace referencia al polvo que se obtiene de moler diferentes alimentos, principalmente cereales, aunque también puede resultar de moler leguminosas o semillas. Sin embargo, el denominador común de las harinas vegetales es uno de sus ingredientes: el almidón, un carbohidrato complejo, algo muy significativo a la hora decidir si incluir o no este ingrediente en tu dieta.

Un alimento con muchas posibilidades


Harina de trigo

Si queremos cocinar recetas para bizcochos, masa de crepes, bechamel o galletas, la harina de flor es la más adecuada, aunque no se recomienda para pan, ya que absorbe poca agua. De tonalidad blanca, es producto de una moler de forma sucesiva granos de trigo.

Con más cantidad de gluten que la anterior, la harina de fuerza media es más resistente, por lo que es perfecta para masas de hojaldre, quebrada o de empanada. En cuanto a la harina de fuerza, es la ideal para hacer el pan, pero también para pizzas, bollitos o roscones. Esto se debe a su necesidad de fermentación para que ganen mayor volumen y esponjosidad.

La variedad de harina de trigo integral se produce al no separar ninguna de las partes del cereal, adoptando esa tonalidad oscura, siendo muy rico en fibra.

Harina sin gluten

Se trata de una alternativa para celíacos y personas que no quieran incluir gluten en la dieta. Entre las posibilidades se encuentran la harina de alforfón, con la que se preparan tortas, panes y galletas. También es conocida la harina de maíz, tanto por su color amarillento característico como por su empleo en bizcochos y otros postres, aunque no se pueda hacer pan.

Asimismo, se emplea harina de garbanzos para platos como empanadillas o tortillas de camarones. Para cocinar gachas, magdalenas y cremas puede utilizarse la harina de avena. Otra opción es la harina de arroz, ya sea blanco o integral, siendo usado para espesar las salas y en sopas y otros postres.

Otras variedades

La harina de centeno es utilizada para hacer el pan negro, con menos contenido en gluten. Con la harina de cebada, también con poco gluten, pueden elaborarse alimentos infantiles, además de servir para espesar la salsa.

Preparados

En ocasiones, encontramos en el supermercado harina de repostería, un producto al que se le ha añadido levadura u otro ingrediente similar para aumentar el volumen en el horno. También existen preparados para crepes y tortitas que tienen además de harina, levadura, huevo liofilizado y componentes grasos.

Por último, aunque sea un preparado a base de harina de trigo, almidón, yema de huevo en polvo y levadura, incluimos la harina de tempura por su uso común en fritos y rebozados.

 

También te puede interesar:

COMPARTE ESTE ARTÍCULO

Artículos relacionados