Tipos de incapacidad permanente y ayudas a las que tienes derecho

La Seguridad Social reconoce varios grados de incapacidad permanente y cada uno de ellos cuenta con unas ayudas. En este artículo hablaremos de los importes correspondientes.

Tipos de incapacidad permanente y ayudas a las que tienes derecho
Van desde las lesiones permanentes no invalidantes hasta la gran invalidez

Cuando una persona sufre un accidente o enfermedad que le impide reincorporarse a su puesto de trabajo tal y como venía haciendo hasta la fecha se considera que tiene una incapacidad permanente. Pero no hay una sola incapacidad permanente. La Seguridad Social reconoce varios grados, y cada uno de ellos cuenta con unas ayudas.

A continuación, expresaremos con meridiana claridad cuáles son los tipos de incapacidad permanente que reconoce la Seguridad Social a la hora de retirar momentánea o definitivamente a los trabajadores y trabajadoras tras sufrir alguna de las casuísticas que les invaliden para desarrollar su profesión. Hablaremos de los importes a los que tienen derecho y, por supuesto, los requisitos que se deben dar para poder acceder a estas ayudas.


Clases de incapacidad permanente e invalidez


 

1. Incapacidad permanente parcial (IPP)

El trabajador sufre una pérdida de su rendimiento normal de al menos el 33% aunque puede seguir haciendo las tareas principales de su profesión. En este caso la ayuda es una indemnización por un importe equivalente a 24 mensualidades de la base reguladora. 
 


2. Incapacidad permanente total (IPT)

Es cuando el trabajador queda inhabilitado para continuar desempeñando su profesión pero sí que puede dedicarse a otra distinta. La ayuda consiste en una indemnización cuya cuantía es el 55% de la base reguladora.

Si el afectado tiene más de 55 años y por sus circunstancias personales se considera que va a ser muy difícil que vuelva a encontrar otro trabajo, este importe puede incrementarse un 20% más. 
 


3. Incapacidad permanente absoluta (IPA)

Es aquella que incapacita totalmente al afectado para volver a trabajar. El trabajador recibe entonces una pensión cuya cuantía equivale al 100% de la base reguladora.  
 


4. Gran invalidez

Cuando el trabajador sufre una incapacidad permanente y además necesita la asistencia de otra persona para ayudarle en su vida diaria porque ha sufrido pérdidas funcionales o anatómicas.

La ayuda para estas personas es una pensión por una cuantía igual al 100% de la base reguladora más una asignación extra de hasta el 50% para que pueda pagar a la persona que lo asista.

O si lo prefiere, puede sustituir este incremento por el alojamiento en un centro de la Seguridad Social donde también puede recibir asistencia.



5. Lesiones permanentes no invalidantes

Hay que recordar que, aparte de las incapacidades permanentes que hemos visto también entrarían en este grupo las lesiones permanentes no invalidantes.

Es cuando el trabajador sufre lesiones, mutilaciones o deformidades definitivas, causadas por accidentes de trabajo o enfermedades profesionales, pero puede seguir trabajando.

Las ayudas en este supuesto consisten en una indemnización cuya cuantía económica se calcula en función de unos baremos que podemos consultar en la web del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Según la información publicada, la cuantía oscila entre los 360 euros (rigidez articular del primer dedo) hasta los 6.630 euros (pérdida de la nariz o deformaciones en el rostro que afecten gravemente a la estética facial o impidan alguna de las funciones de los órganos externos de la cara ). En este enlace puedes consultar el baremo completo.
 

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