Los diferentes tipos de despido en España

Al igual que muchos tipos de trabajadores, existen muchos tipos de despido. Infórmate sobre cómo podría afectarte cada caso.

Los diferentes tipos de despido en España
Infórmate sobre las causas y las consecuencias de cada uno

A lo largo de nuestra carrera profesional es muy común pasar por alguno de los tipos de despido existentes. Ya sea por motivos de conducta o simplemente porque tu perfil no cuadraba con la empresa para la que estabas trabajando.
 

¿Existen varios tipos de despido?


Cada tipo de despido tiene unas motivaciones concretas. A continuación, te explicaremos las diferentes formas de despedir a un empleado para que puedas comprender mejor el mundo laboral en el que nos movemos.
 

Despido colectivo


Un despido colectivo es considerado cuando la empresa toma la decisión de prescindir de varios trabajadores al mismo tiempo. Las causas de dicho despido pueden ser económicas, organizativas, productivas o tecnológicas y se diferencian en dos tipos: ERE y ERE temporal.
 

Despido objetivo


Este tipo de despido es aquel por el que se termina el contrato de trabajo por causas ajenas al trabajador, es decir, por motivos económicos, técnicos, organizativos o de producción por parte de la empresa.

La indemnización adjudicada para este caso es de 20 días por año trabajado hasta el máximo de 12 mensualidades. El trabajador tendrá que reclamar en los 20 días posteriores al despido.
 

Despido disciplinario


En este caso, la culpa es directamente del trabajador. Bien por un incumplimiento de la normativa de trabajo o bien por cualquier otro tipo de conducta grave que afecte a la empresa o a sus compañeros.

El despido disciplinario podrá ser considerado como procedente, improcedente o nulo.
 

Estado de los despidos: procedente, improcedente o nulo


Si el trabajador no se encuentra de acuerdo con alguno de los tipos de despido, puede demandarlo en un plazo de 20 día en el Juzgado de lo Social. A partir de ahí, el juez podrá determinar tres tipos de despido:
 
  • Despido improcedente: Cuando el juez considera que las causas de despido no son válidas o las exigencias formales no se cumplen. El juez podrá ordenar una indemnización por despido improcedente para el trabajador o su reincorporación al puesto de trabajo.
  • Despido procedente: Es el que justifica de forma coherente y de acuerdo con la normativa las causas del despido.
  • Despido nulo: El juez decide que el despido no es válido por causas relacionadas con la violación de los derechos fundamentales y las libertades del empleado. En este tipo de despido la empresa está obligada a readmitir al empresario o a indemnizarlo.
En cualquiera de los tres casos anteriores el trabajador tiene el derecho de reclamar las prestaciones por desempleo que le corresponden dependiendo del tiempo trabajado. Además, también existen seguros contra el desempleo que ayudan a las personas a hacer frente a sus gastos en una situación de desempleo.

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