Tarjeta de crédito en países extranjeros. ¿Con qué me debo preocupar?

La tarjeta de crédito es ventajosa cuando viajamos al extranjero, porque nos ofrece mejores tipos de cambio y no nos obliga a cambiar dinero allá donde vayamos.

Tarjeta de crédito en países extranjeros. ¿Con qué me debo preocupar?
La tarjeta de crédito es la mejor forma de pago cuando vamos de viajes a países extranjeros.

Viajar al extranjero ya no es tan complicado porque no hace falta cambiar moneda en la Zona Euro. Lejos quedan aquellos viajes en los que teníamos que ir con antelación al banco para cambiar francos, liras o marcos si íbamos a Francia, Italia o Alemania, respectivamente, ya fuera de placer o de negocios.

Las comisiones eran importantes, y gracias al euro esto se ha acabado.

Otra ventaja es una tarjeta de crédito, que en viajes nos ahorra más de un apuro y permite gastar menos en comisiones. Vamos a analizar cómo funcionan en el extranjero.

Una tarjeta de crédito aplica fuera de nuestras fronteras, cuando no usamos el euro, mejores tipos de cambio que los que podemos conseguir en el mercado, por lo que es la mejor forma de viajar al extranjero y conseguir un cambio de dinero favorable a nuestros intereses.

Además, reduciremos considerablemente el dinero en efectivo que debemos portar, evitando de esta forma pérdidas o robos que lastrarían nuestro viaje. Con una tarjeta de crédito podemos pagar en el rincón más apartado del mundo.

También hay una considerable ventaja entre tarjeta de crédito y débito. La primera es de uso internacional y adscrita, normalmente, a la red VISA o Master Card, garantía de que no vamos a tener problemas con su uso. Las tarjetas de débito pueden presentar más problemas y nos podemos encontrar que la rechacen en algún establecimiento.

También hay que prestar atención a las comisiones que nos cobrarán fuera de la Zona Euro. No es extraño que en algún momento queramos ir a Gibraltar y nos tengamos que enfrentar a las libras. Antes de viajar, debemos preguntar cuánto cobra nuestro banco por el uso de la tarjeta de crédito en un cajero.

Y, por último, siempre es conveniente llevar dos tarjetas de crédito, así evitaremos sorpresas desagradables por su robo o su inutilización al pasar, por ejemplo, por el arco detector de metales o poner nuestro móvil cerca, dos supuestos nada descabellados.

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