¿Tarjeta de crédito al gusto del consumidor?

Los bancos se han apuntado al carro de ofrecer una tarjeta de crédito divertida. Puede ser de colores, redondas, pequeñas, para regalar o mini. Pagar tendremos que pagar, pero lo haremos de una forma más divertida.

¿Tarjeta de crédito al gusto del consumidor?
Los bancos ofrecen tarjetas de crédito de distintos tamaños, formatos y colores.

Una tarjeta de crédito no tiene por qué ser aburrida. Los bancos se han subido al carro de dar un giro de tuerca a la hora de ofrecer productos efectivos y con una imagen cuidada. Ya podemos encontrar cualquier forma, color, textura o diseño en nuestra tarjeta de crédito. Ahora vamos a ver qué nos podemos encontrar.

En primer lugar, las formas tradicionales ya no son las únicas. Podemos pedir una tarjeta de crédito redonda o transparente. Obviamente, este tipo de productos no nos permitirán pagar en un TPV tradicional o sacar dinero de un cajero automático. Nos permitirá pagar por internet o usarla mediante el sistema contactless, que poco a poco se va imponiendo. Además, podemos solicitar cualquier tipo de dibujos en estas tarjetas.

Sin olvidarnos de lo más tradicional, que es incluir la imagen que queramos en nuestra tarjeta de crédito. Muchos bancos ofrecían series estandarizadas (ciudades, monumentos u horóscopos), pero ahora podemos aportar la fotografía de nuestro hijo para que el banco o caja de ahorro la impresione en la tarjeta de crédito. Otra forma, más original, de tener presentes a nuestros seres queridos.

Hay algunos bancos, como La Caixa, que ofrecen una tarjeta de crédito transparente. El objetivo es no dejar de llamar la atención cuando paguemos con el ‘dinero de plástico’…

Tampoco nos debemos olvidarnos de las tarjetas de crédito para regalos, es decir, aquéllas que son efímeras y que tienen una cantidad de dinero cargado para regalarlo. Es una forma más llamativa de regalar en un cumpleaños o una comunión, los sobres han pasado a mejor vida. Para ser atractivas, los diseños también son llamativos y responden al destinatario del regalo: un niño, nuestra pareja o un amigo.

Por último, hay otro tipo de tarjeta de crédito de menos uso pero que también tiene un formato ‘especial’. Son aquéllas que se usan para el telepeaje, tipo Vía T o similar, que son tarjetas de crédito un poco más complejas y que se activan al tener cerca un portón de peaje. Cuando nuestro coche se aproxima, el sistema la reconoce y automáticamente se abre la puerta, dejándonos pasar y al instante cargando el importe del peaje en nuestra cuenta corriente.

Como hemos visto, no podemos hablar de un solo tipo de tarjeta de crédito, sino de mil tipos diferentes. Seguro que hay alguna que se adapte a nuestros gustos.

COMPARTE ESTE ARTÍCULO

Artículos relacionados