Subrogación de un contrato laboral, ¿cómo funciona?

El futuro de muchos trabajadores depende del contrato que tenga suscrito su empresa con un cliente. Así funciona la subrogación de un contrato laboral.

Subrogación de un contrato laboral, ¿cómo funciona?
Situación recogida en varios convenios colectivos

Hay ocasiones en las que una empresa contrata a otra para que realice determinadas tareas que originalmente correspondían a la primera. Así ocurre, por ejemplo, cuando una empresa A encarga a una empresa B que se ocupe de la vigilancia y seguridad de sus instalaciones.

Cuando ese contrato se termina, los trabajadores de la empresa B normalmente pasan a formar parte de una empresa C que continúa la misma labor. Esta situación recibe, en términos legales, el nombre de subrogación de un contrato laboral.

Sin embargo, no es la única circunstancia que puede producirse cuando expira un contrato entre empresas. Te explicamos en qué consiste la subrogación y cuáles son las distintas situaciones que suelen ocurrir en estos casos.

SUBROGACIÓN DE UN CONTRATO LABORAL

Utilizando los ejemplos anteriores, supongamos que el contrato existente entre la empresa A y la empresa B acaba. La empresa A quiere seguir delegando las funciones de vigilancia y seguridad de sus instalaciones, así que firma un nuevo contrato con la empresa C.

La subrogación consiste en la incorporación de los trabajadores de la empresa B a la empresa C para continuar las tareas iniciales encomendadas por la empresa A. Y lo hacen manteniendo todos sus derechos y obligaciones.

Este tipo de subrogación es la más frecuente, pero cada caso requiere un estudio específico para saber cómo debe producirse. Así, numerosos convenios colectivos recogen los diferentes mecanismos de la subrogación cuando no se produce de forma obligatoria, según lo establecido en el artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores.

Esta subrogación de un contrato laboral sería la forma legal o por convenio, aunque como decimos existen otras posibilidades.

1. LA EMPRESA C NO QUIERE SUBROGAR

Si la empresa C no acepta la incorporación de los trabajadores de la empresa B, dichos empleados pueden comprobar su situación a través de un informe de vida laboral. Si la empresa B les ha dado de baja pero la empresa C no les ha dado de alta, los trabajadores pueden demandar a ambas empresas por despido.

2. LA EMPRESA C SUBROGA PERO DESPIDE JUSTO DESPUÉS

Los trabajadores se incorporan a la empresa C pero esta les despide inmediatamente. Al igual que en el caso anterior, los trabajadores pueden impugnar el despido y demandar a la empresa. Normalmente, sea un despido disciplinario o uno objetivo, no existirán motivos reales para justificarlo.

3. CAMBIO DE CONDICIONES LABORALES

La empresa C acepta los trabajadores pero les cambia sustancialmente las condiciones laborales que tenían en la empresa B. En esta situación los trabajadores tienen 3 alternativas: aceptar las nuevas condiciones, no aceptarlas y demandar a la empresa, o no aceptarlas y dar por concluida la relación laboral con derecho a paro e indemnización. El caso es similar al de un despido objetivo.

4. NINGUNA EMPRESA TOMA EL RELEVO

Termina el contrato entre la empresa A y la empresa B y esta despide a sus trabajadores. Si ninguna otra empresa continúa la labor, los trabajadores solo pueden demandar, en caso de no estar de acuerdo con el despido, a la empresa B. Habría que estudiar si se trata de un despido procedente o uno improcedente.

 

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