Si recibo indemnización por un accidente, ¿debo declararla?

La inclusión de una indemnización en la declaración de la renta tendrá que hacerse en los casos en que ésta no haya sido fijada legal o judicialmente.

Si recibo indemnización por un accidente, ¿debo declararla?
Debe declararse si el importe es superior al baremo de la Ley 35/2015

Toda indemnización implica un incremento de capital para aquel que la recibe. Obviamente las circunstancias por las que se obtienen pueden ser muchas y normalmente no muy agradables. Desde indemnizaciones por despido como aquellas que son generadas por culpa de un accidente, las cuales sin duda son más traumáticas.

En éste último caso, el indemnizado tiene que saber si el dinero recibido debe tributar en la declaración de la renta o bien está exento. Dependerá entonces del tipo de indemnización, accidente o cuantía, entre algunos de los factores.

 

Qué indemnización debe tributar en la declaración de la renta

Está exenta de tributación la indemnización por daños físicos, psíquicos o morales que sean derivados por responsabilidad civil. Para ello deberá ser fijada judicialmente o bien legalmente.

Hoy en día únicamente los accidentes de tráfico aparecen regulados legalmente por medio de la Ley 35/2015, de 22 de septiembre. Mediante esta ley se pretende aumentar la protección de las víctimas de accidentes de circulación por medio de una rápida resolución de los conflictos surgidos y la garantía de una indemnización adecuada.

En cambio sí tributan para la declaración de la renta otra serie de indemnizaciones por accidentes, algunas de las cuales pueden ser:

  • La indemnización fijada extrajudicialmente y que sea derivada de responsabilidad civil por daños físicos, psíquicos o morales.
  • Indemnizaciones situadas por encima del baremo establecido en la Ley 35/2015.
  • Indemnización por seguro de vida en vez de accidentes.
  • Aquellas indemnizaciones que no son por motivo de tráfico y no pasan por los juzgados.
  • La indemnización por cancelación de un viaje, salvo lo referido a daños morales, siempre que estos puedan confirmarse por vía judicial.
  • Pongamos un ejemplo de indemnización por accidente que deba tributar en la declaración de la renta.

Tenemos un accidente de tráfico conduciendo una moto y al caer por culpa de otro conductor nos rompemos la rodilla y algún dedo del pie. Podremos ir entonces a la vía judicial o bien aceptar la indemnización del seguro de responsabilidad civil del causante del accidente. Al ser éste por motivos de tráfico está regulado por la Ley 35/2015 y por lo tanto exento de tributación en la declaración de la renta. Pero puede ocurrir que la indemnización que nos da el seguro es de 20.000 euros mientras que por los baremos establecidos en dicha ley el máximo a cobrar sean 15.000 euros.

En este caso, la indemnización de esos primeros 15.000 euros estaría exenta del pago a hacienda, mientras que los 5.000 euros restantes constituirían una ganancia patrimonial por la que habría que tributar.

 

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