Cómo hacer salsa de tomate casera, rápida y fácilmente

Hoy vamos a reservar unos minutos para aprender a elaborar una salsa de tomate casera. Podemos guardarla en la nevera o congelarla.

Cómo hacer salsa de tomate casera, rápida y fácilmente
Solo necesitaremos 6 ingredientes: tomates, sal, azúcar, ajos, aceite y paciencia

Hay un montón de platos que llevan salsa de tomate casera, desde los más sencillos, como puede ser la pasta, el arroz, la pizza o las albóndigas, hasta otros más elaborados, como el bacalao a la riojana, el bonito con tomate, los calamares rellenos en salsa, los calamares con salsa americana o los calabacines rellenos.

Pero ya sea por la falta de tiempo o por simple comodidad solemos sustituir la salsa de tomate casera por una ya envasada, incluso por tomate frito. Y por hacerlo de vez en cuando no pasa nada, pero siempre es mejor (y más económico) utilizar en nuestros platos ingredientes frescos.

Así que hoy vamos a reservar unos minutos para aprender a elaborar una salsa de tomate casera. Lo haremos muy rápido y de forma muy fácil, para que nunca más te dé pereza prepararla.

Ingredientes para la salsa de tomate casera

Empezaremos por reunir los ingredientes. Para 4 personas vamos a necesitar:

  • 6 tomates grandes
  • 4 dientes de ajo
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de azúcar
  • Aceite de oliva

 

Elaboración de la salsa de tomate casera

Lo primero que tenemos que hacer es pelar los tomates. Una forma rápida es hacer una pequeña incisión en forma de cruz en la base y escaldarlos un par de minutos en agua hirviendo. Una vez pelados los trituramos en la batidora y reservamos.

En una cazuela con un chorrito de aceite de oliva sofreímos los dientes de ajo, previamente picados y cortados en trozos muy pequeños. Cuando empiecen a dorarse añadimos el tomate triturado y removemos. Entonces echamos una pizca de sal y otra de azúcar. Cocinamos durante una hora a fuego suave, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
 

Conservación de la salsa de tomate casera

Una vez lista nuestra salsa de tomate casera podemos usarla inmediatamente. Si no, la metemos en un recipiente con tapa en la nevera y sabemos que nos aguantará durante una semana. Además aguanta muy bien la congelación. Podemos hacer una buena cantidad, congelarla en raciones pequeñas y sacarla para echar a nuestros platos. De esta forma evitaremos comprarla preparada, con lo que ahorraremos algo de dinero.

En esta ocasión no hemos añadido cebolla, pero si te gusta puedes echarla. También podemos echar pimiento o agregar una pizca de pimienta junto con la sal, pero esto es opcional.

 

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