Salario bruto y neto: ¿en qué términos deseas negociar tu sueldo?

Las diferencias entre el salario bruto y neto son tan notable que es imprescindible formar trabajadores con habilidades negociadoras a la hora de fijar sus cantidades.
 

Salario bruto y neto: ¿en qué términos deseas negociar tu sueldo?
Los impuestos marcan la diferencia entre la base imponible + complementos y el líquido a percibir

Cuando una persona está por empezar un trabajo, es muy común que en las negociaciones se hable de salario bruto y neto, términos que no siempre el futuro empleado entiende en todo su alcance.
 
El no entender estos conceptos como se debe, puede llevar al mismo a negociar en términos y valores que no verá a fin de mes cuando empiece a trabajar. Es siempre mejor negociar en términos de salario neto, pero no suele ser lo que muchos hagan.
 
Por eso, en las próximas líneas nos dedicamos a establecer las diferencias entre ambos salarios y como afectan ambos lo que recibes a fin de mes, con el uso de un ejemplo práctico.
 

Salario bruto y neto: las principales diferencias


La diferencia elemental entre salario bruto y neto, esa que abarca todo y que justifica cada euro de menos que se recibe en la paga final está en la definición de ambos salarios.
 
El salario bruto es el monto total que percibe una persona por un trabajo que hace, sin haber considerado retenciones impositivas o cotizaciones de ningún tipo.
 
Mientras tanto, el salario neto es el que el trabajador realmente percibe cada mes, ya que es el monto que queda después de haber sido cumplidas todas las obligaciones tributarias y cotizaciones respondientes. Es a fin de cuentas el salario verdadero, el que realmente tendrás disponible para gastar.
 
Ahora que ya sabes la principal diferencia entre salario bruto y neto, queda mucho más claro por qué siempre es preferible negociar en valores netos.


Un ejemplo práctico


Con la finalidad de que las diferencias se vean en números y se entiendan mejor veamos el siguiente ejemplo práctico:
 
  • Juan es un licenciado en una empresa de comunicaciones que recién acaba de cumplir los 30 años, está casado (su mujer también trabaja) y tiene una niña que está por cumplir los dos años.
 
  • Su salario anual es de 21.000 euros, que es la suma de su retribución monetaria de 19.200 euros al año, más 1.800 euros adicionales en concepto de diferentes retribuciones en especies.
 
  • Con las diferencias entre salario bruto y neto que ya mencionamos, lo que realmente recibe Juan cada año son 16.217,96 euros en 12 pagas de 1.142,55 y 2 pagas adicionales de 1.253,68 euros respectivamente. El monto restante se va en la retención anual del Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas, que es de 1.648,50 euros, y en la contribución anual a la Seguridad Social, que es de 1.333,50 euros.
 
  • Si los 21.000 euros brutos que cobra Juan no incluyeran pago alguno en especie el salario neto aumentaría más de 100 euros en cada paga.


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