Rossignol, visión de una marca líder de esquí

La marca internacional de outdoor Rossignol empieza en un taller de la localidad francesa de Voiron, de manos de Abel Rossignol. Conoce su historia y presente. 
 

Rossignol, visión de una marca líder de esquí
Un recorrido por sus más de cien años de historia

Rossingol es una marca de deportes outdoor a nivel internacional, cuyo origen se remonta a hace más de un siglo, en una localidad francesa, en el interior de un taller dirigido por Abel Rossignol, quien trabajó por aprender y mejorar la técnica de fabricación de esquís. En Noruega aprendió las mejores técnicas para trabajar la madera.

No obstante, fue su hijo quien cambio el enfoque de la empresa al trabajar con deportistas para difundir sus productos a través de competiciones internacionales, y esta visión ha sido mantenida por la firma Rossignol hasta la actualidad, buscando otras alianzas que le permiten renovarse en un mercado global continuamente cambiante.  


Historia de una marca puntera que combina tradición e innovación


Origen

El origen de la marca Rossignol fue en el invierno de 1907 a 1908, cuando el artesano Abel Rossignol trabajaba el primer par de esquís  en su taller, en la localidad francesa de Voiron (Isère).

Su afán por aprender y mejorar la fabricación le llevó de  viaje a Noruega. Este viaje junto con la publicidad de su marca a través de los primeros éxitos del esquiador Émile Allais, fueron claves a la hora de sentar las bases de su éxito.


Lanzamiento internacional

La propuesta del hijo de Rossignol de unirse con el esquiador Allais alcanzó la máxima cota en el año 1937, en los mundiales de Chamonix, donde el deportista gana tres medallas de oro en slalom, descenso y combinada.

El hijo prosigue la labor del padre, buscando nuevas técnicas, registrando una patente que daría lugar al modelo Olympique 41, y que marca un período de éxitos, extendiéndose el uso de los esquíes Rossignol entre los deportistas a nivel internacional.

La crisis de la madera hace que Rossignol busque nuevos conceptos de esquís, revolucionando la fabricación con el esquí metálico primero, y el esquí de fibra de vidrio de estratificación después.  

Rossignol se fue expandiendo y diversificando con su irrupción en otros deportes como tenis o golf. En los años 70, abre una central de producción de esquí en España, concretamente en la localidad catalana de Artés. En este contexto, prosigue la búsqueda del material y técnica perfectos, como el uso de la fibra de vidrio y carbono, o la eliminación de vibraciones combinando hilos de acero y material viscoelástico.

El Grupo Rossignol se abre posteriormente otras puertas dentro del esquí, como en la manufactura de botas o la fabricación de snowboard, o comprando otras marcas del mismo sector para asegurar su posición. También ha querido seguir innovando, presentando nuevas aplicaciones como el uso del plástico en la cubierta superior, o el uso de la espátula y la cola más amplias en la parte central para facilitar las maniobras.

Asimismo, continuó su estrategia de vincularse a deportistas de élite, como fue el caso de Alberto Tomba, cuyos grandes éxitos sirvieron a la publicidad y comunicación de Rossignol. 


En la actualidad

La búsqueda de alianzas sigue definiendo los últimos pasos de la empresa: por un lado, el acuerdo con el grupo LVMH, para la creación de una colección de moda referente en deportes de nieve; por otro, la unión con Quicksilver que ha dado lugar a que la empresa lidere el outdoor a nivel mundial.

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