Receta de Buñuelos: una deliciosa masa con mucha historia

Aprende a preparar la masa más clásica de buñuelos dulces. Una receta con mucha historia pero igualmente deliciosa.

Receta de Buñuelos: una deliciosa masa con mucha historia
Disfruta de la masa más rica y esponjosa

Los buñuelos son una de las masas de repostería más conocidas y populares de España. Cuando llega el frío es muy normal empezar a ver las pastelerías y cafeterías llenas de una gran variedad de recetas. ¿A quién no le apetece unos buñuelos con chocolate para merendar?

Pues supongo que no habrá mucha gente que diga que no a este postre tan especial. 

Por eso hoy vamos a hablarte un poco de esta masa que lleva preparándose desde hace siglos y que sigue encandilando generación tras generación. Y te propondremos una receta la mar de clásica de buñuelos.


Buñuelos: una masa sencilla, deliciosa y con siglos de historia



Se conocen referencias sobre los buñuelos desde la época romana en el libro “De Agri Cultura” de Catón el Viejo. En este escrito, se describe una receta de globos hecha con harina y queso que después se fríe y se presentan con semillas de amapola y miel.

Indagando un poco más, se encuentra bibliografía que atribuye estos postres a los árabes. Es en la cocina sefardí donde se encuentran las bases de los buñuelos como tal. Eran unos verdaderos amantes de las “frutas de sartén”. Eran masas hechas de harina y agua a las que se añadía azúcar, huevos, queso y levadura para darles volumen.  Y que podían ser dulces o salados.

Aunque hay que recalcar que en la repostería sefardí apostaban por endulzar sobre todo con miel.  Dentro de estas frutas se encontraban los “buñuelos de Hanuka” que eran aromatizados con hinojo y anís y después, se remataban con miel.

En el más antiguo recetario de cocina española, el “Libro de Sent Sovi”, aparece una receta para hacer buñuelos de queso con pasta de trigo y que se freían con manteca. En el “Libre dell Coch” de Ruperto Nola, se habla de los “Bones taronges de Xàtiva”, que son buñuelos rellenos de queso fresco. En algunos pueblos de Valencia, hay una versión muy popular que aun se preparan y se llaman “monjàvenes”. En el libro de “El Quijote” se mencionan los “buñuelos de Duruelo” que se preparaban con pan duro y también los “buñuelos de feria” a los que se les añadía aceite.

Como puedes ver los buñuelos son un plato muy arraigado en la historia de España. Y hoy por hoy, es muy común comerlos en Todos los Santos y en Cuaresma. La técnica y los ingredientes a lo largo de los años no han variado mucho.  Aunque siempre puedes ponerte creativo y hacer algo más diferente. Pero hoy queremos proponerte una receta clásica de buñuelos.


Cómo preparar una receta tradicional de buñuelos

  •  500 gramos de harina de fuerza
  • 125 gramos de azúcar
  • 175 gramos de huevo
  • 10 gramos de semillas de matalahúva( anís verde)
  • Ralladura de piel de limón
  • 50 ml de leche entera
  • 50 ml de aceite de oliva
  • 15 gramos de levadura fresca
  • Aceite de girasol
  • Anís dulce
  • Azúcar (para bañarlos)
 
Para preparar esta receta de buñuelos, es muy importante pesar los ingredientes secos. En la precisión está el buen resultado. Coge un bol y pesa la harina, la ralladura de limón, la sal, el azúcar y las semillas de matalahúva). Mezcla todo bien con un batidor manual, e incorpora con garbo la leche y los huevos previamente batidos. 

Una vez la masa esté aglutinada, debes añadir la levadura, y muy poco a poco el aceite para que se vaya absorbiendo mientras se amasa. Es posible que se necesite un amasado largo al emplear harina de fuerza hasta que se consiga una masa suave, elástica y lisa.

A continuación hay que dejar reposar la masa en un bol grande y tapado hasta que se doble su volumen. Esto puede tardar un par de horas aunque dependerá de la temperatura ambiente. Una vez pasado el tiempo, debes extender la masa sobre una superficie untada de aceite para que no se pegue. 

Divide la masa en piezas de unos 20 gramos o menos y deja que reposen unos 10 minutos sobre papel de horno. Mientras reposan, puedes ir calentando aceite para freír.

Cuando esté listo, moja tus dedos en aceite, coge una pieza de masa y haz un agujero en el centro mientras lo vas introduciendo en la cazuela. Deja que se hagan por ambos lados y después coloca en una bandeja con papel absorbente.  Para rematar debes rociar con anís dulce y el calor hará que se evapore el alcohol. Y finalmente, pasa cada buñuelo por un bol con azúcar.



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