Recargo de equivalencia, ¿qué es y cómo funciona?

Conoce qué es el recargo de equivalencia, a quién afecta y quiénes están excluidos de este impuesto indirecto. La cantidad varía en función del tipo de IVA.

Recargo de equivalencia, ¿qué es y cómo funciona?
El porcentaje aplicado al producto depende del tipo de IVA

Dentro del sistema fiscal de España, el recargo de equivalencia es un impuesto que todos los comerciantes dedicados a la venta al por menor deben tener en cuenta. Se trata de un régimen especial del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Quedan excluidos del pago el comercio mayorista, las actividades industriales y los servicios.

Este impuesto indirecto supone unas obligaciones de cara a Hacienda. Por un lado, hay que acreditar ante los proveedores o la Aduana el hecho de estar sometidos al impuesto. Por otro, el comerciante no tiene que presentar la declaración de IVA, ni llevar un libro del mismo. Asimismo, devolverá el recargo si se entregan bienes a viajeros con derecho a devolución de IVA.

Un régimen especial que depende del IVA


Tributo al minorista

El recargo de equivalencia es un régimen especial del IVA, aplicado a los bienes muebles que están destinados a la venta para usuarios finales. Por tanto, es obligatorio para comerciantes minoristas.

Están calificados como tal las personas físicas y jurídicas que en su actividad económica figura la venta de bienes muebles o semovientes a consumidores finales sin que se hayan sometido a un proceso de elaboración, manufactura o fabricación, según la definición facilitada en la web de la Agencia Tributaria. Además, el total de estas ventas deben ser superiores al 80% de las realizadas.

Quién está obligado a pagarlo

Están sujetas a este impuesto indirecto las personas físicas, sociedades civiles que no reflejen un objeto mercantil, herencias yacentes o comunidades cuyos socios sean personas físicas.

No obstante, existen excepciones, y no afecta a la venta de vehículos a motor; embarcaciones y buques; aviones, avionetas, veleros y otras aeronaves; accesorios y piezas de recambio de los transportes mencionados anteriormente; joyería y bisutería; prendas de pieles de vestir; obras de arte, antigüedades y objetos de colección; bienes muebles de segunda mano; aparatos para la avicultura y apicultura; productos petrolíferos sujetos a impuestos especiales; maquinaria industrial; materiales y artículos para la construcción; todos los minerales, salvo el carbón; hierros, aceros y otros metales cuando no estén manufacturados; y oro de inversión.

Un recargo al IVA

El funcionamiento del recargo de equivalencia se da en la transacción entre el proveedor y el comerciante, de tal forma que el primero lo refleja por separado en su factura.

El porcentaje de este recargo depende del tipo de IVA. Si al producto se aplica un IVA de tipo general, esto es el 21%, el recargo de equivalencia será del 5,2%. Si se señala un IVA reducido del 10%, el recargo será del 1,4%, y si es superreducido al 4%, entonces supondrá un 0,5%.

 

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