¿Qué son pisos embargados?

Los pisos embargados son viviendas que el banco o la Administración se han quedado como parte del pago de una deuda

¿Qué son pisos embargados?
Los pisos embargados son subastados
  • Los trámites de desahucio pueden llegar a durar incluso dos años

En los últimos meses la palabra desahucio se repite una y otra vez. Los casos más sonados se han producido por la imposibilidad de pagar la hipoteca. Pero también existen pisos embargados que los bancos o administraciones públicas se han quedado como parte del pago de deudas financieras o tributarias.

No obstante, hay que señalar que el proceso para que nos echen de nuestra propia casa es largo. En el caso de los pisos embargados por no pagar la hipoteca, los trámites de desahucio pueden llegar a durar incluso dos años. 

Ejecución hipotecaria de los pisos embargados


Toda ejecución hipotecaria conlleva unos pasos que hay que dar muy despacio.

1. Primer aviso. Si nos retrasamos con el pago de la hipoteca el banco se pondrá en contacto con nosotros a los 15 días más o menos. Lo hará de forma amistosa, ya que el retraso puede ser puntual o deberse a un error.

2. Segundo aviso. Si ha pasado un mes y la hipoteca sigue sin pagarse, entonces el banco nos comunicará oficialmente el impago. Pueden hacerlo por carta, correos electrónicos o incluso mensajes de texto.

3. Lista de morosos. Hasta que el banco nos incluya en una lista de morosos tipo ASNEF habrán transcurrido unos 5 meses. Está claro que hemos tenido tiempo suficiente de acudir a nuestra oficina a solucionar el problema. 

4. Llega la demanda. Después de 4 plazos impagados, el banco ya puede presentar una demanda. Tiene dos vías: la judicial, en el juzgado; o la extrajudicial, a través de un notario.

5. El banco acude al Registro de la Propiedad para anotar las cargas que pesan sobre la vivienda.

La subasta de los pisos embargados


6. Se convoca la subasta. La publicación de la subasta de los pisos embargados (fecha, hora y precio de salida) se hace entre 6 y 12 meses después de que se haya producido el primer impago. La convocatoria se hace a través de los boletines oficiales y se envía una lista al juzgado.

7. El día de la subasta. El secretario del juzgado o el notario adjudican la vivienda a la mejor puja. En caso de quedar desierta, el banco puede quedarse con los pisos embargados por la mitad de su valor. ¿Qué ocurre entonces? Pues que si el precio de venta no cubre la deuda y la entidad no acepta la dación en pago, nos quedamos sin casa y aún seguiremos debiendo dinero. 

8. El desahucio. Aunque el banco haya vendido la vivienda, el propietario puede que no acceda a abandonarla. Entonces tiene que empezar un nuevo proceso. Será el juzgado quien fije la fecha y hora del desahucio. 

Pero antes de llegar a esta situación podemos frenar el proceso de embargo. Sólo tenemos que pagar la deuda pendiente. Si no podemos hacerle frente, siempre podemos tratar de vender el piso antes de la subasta o negociar con el banco: refinanciar la hipoteca o solicitar un periodo de carencia son prácticas comunes. 

A ellos les interesa tanto como a nosotros llegar a un acuerdo.

COMPARTE ESTE ARTÍCULO

Artículos relacionados