¿Qué puedo deducir para compensar las retenciones del IRPF?

Las retenciones del IRPF pueden compensarse con deducciones como la reforma de la vivienda habitual o las donaciones a ONG.

¿Qué puedo deducir para compensar las retenciones del IRPF?
Toca pagar las retenciones del IRPF
  • Los autónomos tienen que guardar todas las facturas, pues desgravan más cosas de las que pensamos

¿Estás que trinas porque la declaración te ha salido a pagar y estos días tienes que hacer frente al segundo pago de Hacienda? Las retenciones del IRPF nos traen de cabeza a todos, y muchas veces no incluimos en la declaración todas las deducciones a las que tenemos derecho. Para que no vuelva a pasarnos, lo mejor es hacer una lista y tenerla siempre a mano.

 

Como hay diferentes clases de trabajadores, hay distintos tipos de deducciones.

 

1. Retenciones del IRPF en autónomos

 

Los trabajadores autónomos pueden compensar las retenciones del IRPF si incluyen en la declaración esta serie de deducciones:

 

  • Lo primero es apuntar todos los gastos en los libros correspondientes (gastos, compra a proveedores o inversiones) y guardar las facturas para poderlas incluir en las retenciones del IRPF.
  • Nóminas de los empleados.
  • Cotizaciones a la Seguridad Social del empresario y sus trabajadores.
  • El importe del alquiler del local en el que se desarrolla la actividad.
  • En caso de necesitar un vehículo para trabajar, se pueden deducir las facturas de las reparaciones y mantenimiento.
  • Facturas de asesores, notarios, etc.
  • Tributos de carácter menor, como tasas por recogida de basura.
  • En caso de tener un préstamos vinculado a la empresa, se pueden deducir los intereses.

 

2. Retenciones del IRPF de los trabajadores por cuenta ajena


Los trabajadores por cuenta ajena están sometidos a otro tipo de retenciones del IRPF. Ellos pueden deducir: 

 

  • Las cantidades aportadas a la cuenta ahorro vivienda.
  • El 15% de las cantidades destinadas a rehabilitar o adaptar la vivienda habitual. La compra ya no desgrava.
  • En los alquileres de viviendas hay que diferenciar entre propietarios en inquilinos. Los propietarios pueden deducir la mitad de los costes que origine alquilar la vivienda o el 100% si los inquilinos tienen entre 18 y 30 años. Por su parte, los arrendatarios pueden deducir el 10% de las cantidades pagadas en concepto de alquiler siempre y cuando cobren menos de 24.020 euros al año.
  • Se pueden deducir entre el 10% y el 30% de las cantidades aportadas a entidades sin ánimo de lucro o mecenazgo.
  • Las madres con hijos menores de 36 meses pueden acogerse a una deducción de 100 euros mensuales. 

 

Conviene tener todo esto en cuenta a la hora de realizar la declaración de la renta del año que viene. A ver si así no tenemos que echar mano de nuestros ahorros para pagar a Hacienda.

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