¿Qué productos financieros conllevan una retención del IRPF?

Las retenciones de IRPF en cuentas, depósitos y bonos oscilan entre el 21% y el 27% por regla general

¿Qué productos financieros conllevan una retención del IRPF?
La cuenta vivienda deduce IRPF
  • En cuanto conseguimos un mínimo de rentabilidad, una parte va a parar al fisco irremediablemente.

La Ley del Impuesto sobre la Renta de la Personas Físicas (IRPF) también afecta a la contratación de productos financieros. Como se suele decir, Hacienda somos todos, y nada ni nadie se escapa. En cuanto conseguimos un mínimo de rentabilidad, una parte va a parar al fisco irremediablemente.

Es lo que se conoce como rendimiento capital mobiliario, es decir, aquél que proviene de los bienes que no son inmuebles y que no están relacionados con actividades económicas. En el caso que nos ocupa, podemos dividir los productos bancarios sujetos a retención del IRPF en 2 tipos:

1. Valores de renta variable. Aquí podemos incluir, entre otros:

  • Acciones y participaciones.
  • Intereses de cuentas o depósitos.
  • Intereses y otros rendimientos de títulos de renta fija (obligaciones,bonos).
  • Intereses de préstamos concedidos.
  • Rendimientos derivados de operaciones realizadas sobre activos financieros.
  • Canje o reembolso de activos financieros, tales como: Valores de Deuda Pública (Letras del Tesoro, Bonos y Obligaciones del Estado, etc.).

2. Seguros. También deberemos pagar un porcentaje del IRPF si cobramos:

  • Prestaciones de supervivencia.
  • Prestaciones de jubilación.
  • Prestaciones de invalidez.
  • Rentas temporales o vitalicias por imposición de capitales.

¿Cuánto hay que pagar de IRPF?


Dependiendo de los productos, el porcentaje de IRPF a pagar también será diferente. Centrándonos en las cuentas corrientes y remuneradas hay que señalar que las retenciones se aplican sobre los intereses generados por los ahorros según la siguiente escala:
  • Entre 0 y 6.000 euros: se paga el 21% a Hacienda.
  • Entre 6.000,01 y 24.000 euros: las ganancias tributan al 25%.
  • Más de 24.000 euros: conlleva una retención del 27%.

La misma fiscalidad se aplica a los depósitos a plazo e intereses de los bonos. Por ejemplo, si obtenemos unos intereses de 1.000 euros, deberemos pagar 210 euros a Hacienda que el banco nos descontará automáticamente de las ganancias obtenidas. Por tanto, sólo nos ingresará en la cuenta 790 euros.

Excepciones en el IRPF


Pero en el caso de las cuentas remuneradas hay dos excepciones que cuentan con beneficios fiscales:

1. Las rentas vitalicias (también pueden incluirse en la categoría de seguros), dependiendo de la edad del titular.

  • Menores de 40 años: el porcentaje exento es del 60%
  • Entre 40 y 49 años: 65%
  • Entre 50 y 59 años: 72%
  • Entre 60 y 65 años: 76%
  • Entre 66 y 69%: 80%
  • Más de 70 años: 92%

2. Las cuentas vivienda. Podemos deducir el 15% del dinero invertido para comprar o rehabilitar una casa, la cosa cambia. Y eso pese a que su rentabilidad puede superar el 3% TAE. Algunos ejemplos: 

  • Cuenta Azul iBanesto: 3,40% TAE durante 5 meses.
  • Cuenta Naranja Vivienda ING Direct: 3,25% TAE durante 4 meses.
  • Cuenta Premier Bienvenida IBD Vivienda Ibercaja: 3% TAE durante 3 meses.
Otros productos, como los planes de pensiones, deben ser declarados una vez que efectuemos el rescate y la retención del IRPF será la misma que la del rendimiento del trabajo. Pero eso lo dejamos para otro día.

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