¿Qué ocurre si no pago un préstamo bancario?

Lo más recomendable es acudir a nuestro banco en cuanto seamos conscientes de que no podemos pagar la cuota del préstamo

¿Qué ocurre si no pago un préstamo bancario?
El impago de un préstamo llevará al embargo
  • Las deudas bancarias deben ser lo primero que tenemos que pagar para evitar problemas

Es normal que cuando se está pasando por una mala racha económica se cubran en primer lugar las necesidades básicas familiares, tales como la comida o los suministros.

 

Sin embargo, conviene volver a hacer cálculos e intentar apartar una parte del presupuesto para pagar las deudas bancarias, sobre todo la hipoteca o ese préstamo que nos falta por pagar.

 

No hay que subestimar el poder de las entidades bancarias, puesto que el impago de la más mínima cantidad de dinero puede suponernos una gran cantidad de problemas. Empezando por cobrarnos unos intereses de demora elevados.

 

Embargos por no pagar un préstamo

 

Aparte de las comisiones por impago, que se acumulan día tras día y van inflando la deuda aún más, no pagar un préstamo puede meternos en un proceso judicial.

 

1. Lo habitual es que el banco espere hasta el tercer o sexto mes de impago para iniciar una reclamación judicial de la deuda acumulada.

 

2. Si el caso llega a juicio, el juez puede dictaminar que se embarguen los bienes del titular del préstamo necesarios para cubrir la deuda (vivienda, coche, cuentas bancarias, nómina, etc).

 

3. En caso de que se haya puesto un avalista como garantía, será esta persona quien deba hacerse cargo de la deuda.

 

4. Mientras llega o no el embargo, es probable que el banco incluya nuestros datos en los ficheros de morosos, tipo Asnef o RAI. Si llega a darse esta situación, podemos ir olvidándonos de conseguir financiación a corto y medio plazo.

 

Trata de renegociar el préstamo

 

Por tanto, lo más recomendable es acudir a nuestro banco en cuanto seamos conscientes de que no podemos pagar la cuota del préstamo. Allí podemos tratar de negociar y conseguir:

  • Un periodo de carencia. Puede ser total o sólo de capital (pagaremos únicamente los intereses).
  • Alargar el plazo de amortización del préstamo. A la larga pagaremos más intereses, pero la cuota mensual será más baja.

 

Lo importante es tomar una medida antes de que los impagos lleguen a acumularse ya que entonces no habrá marcha atrás.

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