¿Qué esconden las tarjetas de crédito sin cambiar de banco?

Una de las estrategias más seguidas por las entidades financieras en esta época de vacas flacas, es la de ofrecer tarjetas de crédito sin cambiar de banco o sin abrir una cuenta, para captar más y más clientes potenciales.

¿Qué esconden las tarjetas de crédito sin cambiar de banco?
Pros y contras al solicitar una tarjeta de crédito sin cambiar de banco
  • Casi el 80% de los bancos y/o cajas de ahorro ofrecen tarjetas de crédito sin cambiar de banco.

En la actualidad, más y más bancos y/o cajas de ahorro, ofrecen a sus clientes o potenciales clientes tarjetas de crédito sin cambiar de banco o sin la necesidad de abrir una cuenta bancaria, pero ¿qué ganan las entidades con estos servicios? 

Los bancos y/o cajas de ahorros en época de vacas flacas, aprovechan cualquier idea o estrategia para conseguir un número mayor de clientes o quitarle clientes a sus competidores y acaparar todo el mercado bancario. Este es, en definitiva el objetivo de las entidades financieras para ofrecer tarjetas de crédito sin cambiar de banco, una vez que la mayoría de las personas no resiste a esta propuesta y decide solicitarla, sin saber que en un futuro la entidad te pedirá para abrir una cuenta, domiciliar tu nómina u otro tipo de servicio.

 

Entonces, ¿qué gana y pierde el cliente con este servicio?

El cliente, al solicitar cualquiera de las tarjetas de crédito sin cambiar de banco que existen en el mercado financiero español, donde destacamos la tarjeta de crédito CitiOro, la tarjeta de crédito BarclayCard o la tarjeta de crédito Sabadell, entre muchas otras, obtiene unas excelentes condiciones y ventajas, como descuentos en compras (establecimientos específicos), 0 comisiones y 0€ en cuota anual durante el primer año, los posteriores quedará en manos de la entidad y del uso que hagamos de nuestra tarjeta de crédito. 

 

Ahora bien, el cliente al solicitar cualquiera de estas tarjetas de crédito sin cambiar de banco, se beneficia de las anteriores ventajas únicamente durante el primer año, pasado ese tiempo, pasará a pagar altas comisiones bancarias, ya sea por administración o por mantenimiento de la tarjeta, cuotas anuales excesivas y una TAE que superará el 20%, y sobre todo, será obligado o "invitado" a adquirir un servicio de la entidad (abrir una cuenta, domiciliar la nómina, etc.) para continuar a beneficiarse de sus ventajas, tal y como el primer año.

 

En definitiva, las tarjetas de crédito sin cambiar de banco o sin abrir una cuenta esconden algunas características que pasan de inadvertidas para muchas personas y que la solicitan en muchas ocasiones sin saber una pizca de lo que será en el futuro. Por eso, esperamos que este articulo os ayude a ver la vida y las tarjetas de crédito con otros ojos.

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