Qué es una hipoteca puente

¿Estás pensando en adquirir una nueva vivienda pero todavía estás pagando el préstamo de tu vivienda actual? Descubre todo lo que necesitas saber sobre la hipoteca puente.

Qué es una hipoteca puente
Una solución que te permite fusionar dos préstamos hipotecarios

Una hipoteca puente nos permite financiar una nueva vivienda sin necesidad de haber vendido la actual, es decir, cuando todavía estamos pagando el préstamo hipotecario de la anterior.

Este tipo de préstamo puede ser la solución ideal cuando no podemos esperar a vender nuestra antigua vivienda o cuando no podemos hacer frente a una nueva hipoteca.

La hipoteca puente nos permite fusionar ambas hipotecas hasta el momento en el que vendemos la primera vivienda. Sin embargo, a pesar de ser una alternativa cómoda y flexible, también conlleva una serie de riesgos.
 

CÓMO FUNCIONA UNA HIPOTECA PUENTE


Como ya hemos dicho antes, una hipoteca puente es un préstamo unificado, y permite hacer frente a ambas hipotecas a través de una única cuota. Una cuota que resulta ser un importe mucho más accesible que el que supone dos préstamos hipotecarios diferentes.

Una vez que el hipotecado haya conseguido vender su primera vivienda, el préstamo pasa a formalizarse como una hipoteca convencional para la nueva vivienda.
 

Modalidades de una hipoteca puente

Normalmente, la entidad bancaria suele adaptar la cuota de la hipoteca a las necesidades del cliente, para darle así el margen de tiempo necesario para vender la antigua vivienda.

De este modo, dependiendo de las condiciones acordadas con el banco, las cuotas de la hipoteca pueden realizarse de tres maneras diferentes durante los primeros años:

  • Cuota normal: importe que incluye la cantidad correspondiente al capital y los intereses del préstamo.
 
  • Cuota con carencia de capital: importe con el que solo se hace frente a los intereses derivados del préstamo, por lo que durante este periodo no se liquida el importe pendiente de devolución.
 
  • Cuota especial reducida: importe inferior al de las cuotas posteriores a la venta de la primera vivienda.
 

El plazo ideal para vender la vivienda sería el periodo de carencia. Sin embargo, debemos tener en cuenta que algunas entidades no disponen de este periodo, por lo que es importante informarse bien sobre las diferentes condiciones y cuotas establecidas por nuestro banco.
 

Plazos y garantías

La entidad financiera establece un plazo máximo en el que el hipotecado debe vender su primera vivienda. Normalmente, este periodo suele variar entre los 6 meses y los 5 años.

Si la vivienda no llegará a venderse en el plazo estipulado en el contrato, las cuotas de la hipoteca se verán notablemente incrementadas, ya que dejarán de pagarse únicamente los intereses y el préstamo pasará a incluir el importe de las dos viviendas.

Como ves, las garantías exigidas para la concesión de una hipoteca puente suponen un mayor riesgo. Además, en caso de impago de la hipoteca, se deberá hacer frente a la deuda con las dos viviendas que están hipotecadas, y en el caso de que el precio de la vivienda bajase, la hipoteca podría suponer un gasto bastante mayor al que teníamos previsto.

 

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