¿Qué es una hipoteca flexible?

La hipoteca flexible facilita al titular el pago de la cuota, mediante cláusulas como carencia de capital, valor residual o aplazamiento de cuotas.

 ¿Qué es una hipoteca flexible?
Una hipoteca ¿a la carta?

Si hay una palabra que no solemos asociar a los bancos es flexibilidad. Sin embargo, de vez en cuando las entidades sacan productos que se adaptan a las necesidades de sus clientes. Es el caso de la hipoteca flexible.

Este producto puede variar dependiendo del banco, pero suele compartir unas características comunes: carencia de capital, valor residual o aplazamiento de cuotas. En definitiva, la hipoteca flexible facilita al titular el pago de las cuotas.

Para saber si una hipoteca es o no flexible, podemos echar un vistazo a sus cláusulas para ver si es posible contratar alguno de los siguientes productos:

1. Carencia de capital


La carencia permite aplazar el pago de las cuotas, ya sea de forma total o parcial. En este último caso pagaremos sólo los intereses. Este periodo de carencia oscila entre los 3 y los 60 meses, y puede negociarse para el inicio del préstamo o durante toda su duración.

2. Capital diferido


También conocido como "balloon", es una modalidad que permite aplazar el pago de un porcentaje de la hipoteca (entre el 20% y el 40%) hasta el final. Lo que se suele hacer es aplazar ese importe hasta la última cuota, con lo que conseguiremos reducir las mensualidades. Cuando llega el momento de pagar, podemos refinanciar ese dinero. Al final acabaremos pagando más intereses, pero las cuotas serán más llevaderas.

3. Aplazamiento de cuotas


Si pasamos por un bache financiero puntual, estaría bien poder aplazar el pago de las cuotas durante un tiempo. Normalmente hay un máximo establecido por año y duración total del préstamo hipotecario. 

4. Amortización libre


¿Te imaginas poder pagar la hipoteca cuando quieras y con la cantidad que puedas? En eso consiste más o menos el sistema de amortización libre. Eso sí, las entidades que lo permiten exigen que se amortice una cantidad mínima en un periodo determinado. Es la que suele salir más cara, pero está especialmente indicada para aquellas personas cuyos ingresos varían en función de la época del año.

5. Pagar sólo intereses


En España esta modalidad no está muy extendida, pero en el Reino Unido es bastante frecuente. Consiste en pagar sólo intereses hasta la última cuota, confiando en que algún día se venderá esa vivienda y pagar el capital pendiente. Es como pagar un alquiler, pero con la diferencia de que tenemos una vivienda en propiedad que se supone va a aumentar de valor y que podemos vender antes de hacer frente al pago de esa última mensualidad.

Eso sí, por muy hipoteca flexible que sea, no debemos olvidarnos de que tratamos con bancos y hay que dejar las cosas muy bien atadas desde el principio. Así que tenemos que revisar nuestro contrato antes de firmar para ver si realmente se han añadido las cláusulas que hemos negociado.

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