¿Qué deudas prescriben? ¿Y cuándo?

Si no tienes claro qué deudas prescriben, puedes llegar a tener problemas. Te contamos cuáles son los procesos de impago más comunes junto con el plazo legal de prescripción de cada uno.

¿Qué deudas prescriben? ¿Y cuándo?
Las deudas más comunes tienen plazos establecidos por la ley.

Algo que llama mucho la atención es el hecho de que gran parte de los españoles no saben o no se dan cuenta de que algunos tipos de deudas prescriben, por lo que dejan de suponer un problema. Es conveniente estar bien informado, tanto para realizar los cobros como para proceder a los impagos.

Cuando se afrontan los pagos, normalmente hay un listado de condiciones subyacentes al proceso, y dependiendo en gran medida del tipo de deuda en cuestión, habrá que esperar determinados plazos. Para ponerlo más fácil vamos a listar qué deudas prescriben junto a los requisitos que deben cumplirse.

Condiciones para que una deuda prescriba

Para que las deudas no se puedan alargar durante toda una vida, el sistema les dota de un plazo de prescripción, que depende en gran medida de la naturaleza de cada impago. Mientras exista la deuda, se pueden efectuar reclamaciones sobre el dinero por parte de los acreedores en un proceso que se lleva a cabo en los tribunales de justicia, pero que tiene fin. Las deudas se pueden prescribir si se cumplen las siguientes condiciones:

  1. El acreedor no debe haber ejercido el derecho al cobro ni por vía judicial, ni por vía extrajudicial (requerimiento notarial o carta).
  2. El deudor no debe haber aceptado o reconocido ni tácitamente ni expresamente que tiene una deuda pendiente de abonar.

Es importante resaltar la importancia de conocer bien qué deudas prescriben, pues las que se crean como resultado de una resolución judicial pueden no tener un tiempo límite de prescripción, careciendo así de plazo. La inmensa mayoría de las deudas que prescriben es por puro desconocimiento o desinterés de los acreedores.

¿Cuáles son los plazos de prescripción más comunes?

Desde el momento en el que la deuda puede reclamarse, empieza el contador, así que el acreedor debe interrumpir el proceso al ejercer su derecho al cobro bien sea ante los tribunales o por lo la vía extrajudicial. En el caso contrario, la ley establece un tiempo determinado de prescripción para las deudas más comunes:

  • En las deudas de Hacienda, el plazo que tiene la Administración para ejercer la liquidación de la deuda tributaria es de 4 años, que cuentan desde que finaliza el plazo reglamentario para presentar la declaración.
  • En las deudas de suministros como la luz, el gas, el agua o la telefonía del hogar, el plazo de prescripción es de 3 años, debido al artículo 1967.3 del Código Civil, que determina el período de tiempo máximo.
  • En las deudas hipotecarias, el plazo es más amplio y asciende hasta los 20 años, a contar desde el día del vencimiento del préstamo que se haya fijado.
  • En las deudas de las tarjetas de crédito, se toma como referencia el plazo general de 15 años atribuido a la apertura de los créditos personales por parte de los clientes.
  • En las deudas de alquiler y arrendamientos, el plazo para exigir el abono de los impagos es de 5 años, tanto en fincas rústicas como urbanas.
  • En el caso de las deudas con la Seguridad Social, existe un plazo de 4 años para que prescriban los derechos a exigir el pago de las cuotas y liquidaciones, y el de imponer las sanciones por incumplimiento de las normas de la Seguridad Social.

Conocer todos estos datos es vital para poder saber qué deudas prescriben y cuándo, de este modo los ciudadanos pueden tener una previsión de futuro y evitar males mayores a la hora de reclamar o abonar los impagos. Cuando se cumplen los períodos establecidos por la ley, ya no existe manera alguna de volver atrás, ¡así que no pierdas de vista los plazos!

 

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