¿Qué destaca en la catedral vieja de Salamanca?

Contamos la historia de la Catedral Vieja de Salamanca, su arte de transición del románico al gótico, y su uso como sede de la previa Universidad de Salamanca.

¿Qué destaca en la catedral vieja de Salamanca?
La Catedral Vieja de Salamanca, del románico al gótico


Salamanca tiene muchos sitios de interés histórico y artístico para visitar, como la Casa de las Conchas, la Universidad o la Catedral, que no deja indiferente, primero por su tamaño, y luego por su valor cultural. Seguramente, veamos en nuestra visita a un grupo de personas buscando el famoso astronauta...

Sin embargo, no todo el mundo sabe que la ciudad tiene dos catedrales, una la Catedral Nueva, construida entre los siglos XVI y XVIII, y otra, la Catedral Vieja de Salamanca.

Esta última iba a ser derribada, pero luego se decidió mantenerla, quedando casi oculta en una de las esquinas del conjunto catedralicio, en la Plaza Juan XXIII.
 

Una catedral fortaleza de época medieval, y germen de la Universidad





Historia y arquitectura

 El origen de la Catedral Vieja de Salamanca se sitúa en el siglo XII, cuando adquiere mayor importancia como núcleo urbano gracias a la repoblación.

En este mismo momento está ocurriendo una transición del arte románico al gótico, por lo que los pies del edificio son del primer estilo, pero se prosigue en este segundo, hasta su finalización en el siglo XV.

El modelo arquitectónico presenta tres naves en una planta basilical con cruz latina provista de cimborrio en el crucero, y cuya cabecera está formada por tres ábsides semicirculares.

Es en esta última zona donde se refleja el cambio del románico al gótico, ya que es el primer elemento que se construye y, por tanto, el más antiguo.

La nave central también muestra este curioso cambio de moda, con arcos apuntados y bóvedas de crucería. La portada principal se encuentra entre dos torres, una de ellas fue aprovechada como torre de la posterior Catedral Nueva.

El edificio es además un ejemplo de iglesia fortificada, lo que señala su carácter fronterizo de cara al reino andalusí.
 

Un paseo por el interior

Personajes religiosos y otros motivos vegetales y faunísticos se adosan en las paredes del interior de la Catedral Vieja de Salamanca. Dieciséis columnas sostienen el cimborrio, también conocido como Torre del Gallo, cuyas influencias francesas se rastrean por la zona del Duero en edificios similares.

Justo en el ábside, podemos contemplar el retablo mayor, una obra magnífica del siglo XV, realizada por los hermanos Delli.

En la Capilla de San Martín o del Aceite seguimos comprobando la riqueza artística y antigüedad que alberga el edificio, con pinturas murales y tapices de los siglos XIII y XIV, respectivamente.

En las Salas Capitulares se expone parte del Museo Catedralicio, con obras de autores tan importantes como Fernando Gallego, Juan de Flandes o Luisa Roldán.
 

La Universidad de Salamanca

Capillas, salas capitulares y claustro fueron el escenario de la gestación que luego sería la Universidad de Salamanca, una de las más antiguas de Europa, y primera de España.

Fue en la Capilla de Santa Bárbara donde se celebraban los llamados grados de la Universidad de Salamanca, así como la toma de posesión y juramentos de rector hasta el siglo XIX.
 

Visitar la Catedral Vieja de Salamanca

El horario de visita para el conjunto catedralicio de Salamanca es de 10:00 a 18:00 horas, de octubre a marzo, y de 10:00 a 20:00 horas, de abril a septiembre. El precio general es de 4,75 euros, y que además incluye la audioguía.
 
 

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