Protege tus préstamos con el seguro de protección de pagos

El seguro de protección de pagos cubre las cuotas completas de 12 meses consecutivos o de 24 alternativos.

Protege tus préstamos con el seguro de protección de pagos
El seguro de protección de pagos se paga anualmente
  • Su coste es del 1,5% del importe total

Si estás pensando en pedir un préstamo pero no te atreves porque no tienes muy claro cómo será tu situación económica a medio plazo puedes cubrirte las espaldas. Una buena forma de garantizar que podrás afrontar los pagos durante unos meses es contratando un seguro de protección de pagos.

El precio de la prima de este seguro de protección de pagos dependerá de la entidad financiera y del tipo de préstamo que queramos proteger. Pero la parte buena es que, al contratarlo, puede que el banco rebaje un poco el tipo de interés, ya que tiene una garantía de que se va a poder hacer frente al pago.

El seguro de protección de pagos cubre las cuotas


Por regla general, el seguro de protección de pagos tiene que cumplir una serie de garantías para el titular del préstamo:

Hacerse cargo de las cuotas en aquellas situaciones que provoquen una pérdida de ingresos: desempleo, incapacidad laboral, enfermedad o fallecimiento.

Si nos encontramos en alguna de las situaciones anteriores, el seguro debería pagar las cuotas completas de 12 meses consecutivos o de 24 alternativos.

Su coste no debería sobrepasar el 1,5% del importe total del préstamo.

Lo normal es que lo paguemos en el momento en que nos conceden el préstamo, pero también se puede pagar una vez al año.

Documentación para el seguro de protección de pagos


Eso sí, cuando queramos beneficiarnos de la póliza tendremos que demostrar ampliamente que nuestra situación ha cambiado. Por ejemplo, en el caso de que nos quedemos en paro nos pedirán la siguiente documentación:

• Cumplimentación del Formulario de Desempleo
• Copia legible del DNI/NIF/NIE.
• Vida Laboral actualizada.
• Carta de notificación de despido de la empresa, en papel de la empresa y debidamente firmada y sellada.
• Certificado de Empresa o dos últimas nóminas, debidamente firmado y sellado.
• Desglose de la liquidación e indemnización efectuada por la empresa, en papel de la empresa y debidamente firmado y sellado.
• Justificante correspondiente al ingreso de la indemnización.
• En caso de SMAC/JUEZ, Acta de Conciliación, Demanda o Sentencia Judicial.
• En caso de E.R.E., autorización administrativa y comunicación de la empresa al trabajador.
• Carta del INEM aceptando el pago de la prestación con el periodo reconocido.
• Cuadro de amortización del préstamo y del recibo de pago bancario del préstamo a fecha de siniestro. Si el préstamo es multidivisa, el cuadro de amortización desde el inicio.
• Justificante de titularidad del número de cuenta bancaria donde ingresar las prestaciones.

Pero cada banco es un mundo, y puede que el nuestro aplique unas condiciones mucho más restrictivas. En ese caso no nos quedará más remedio que tratar de negociar con nuestra entidad. Al fin y al cabo, el seguro de protección de pagos cuesta dinero y su finalidad es que nos saque de un apuro llegado el caso.

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