Pros y contras de las cuentas remuneradas

Las cuentas remuneradas permiten obtener una rentabilidad elevada en un corto periodo de tiempo, pero también baja tras unos meses

Pros y contras de las cuentas remuneradas
Las cuentas remuneradas no tienen comisiones
  • La letra pequeña de las cuentas remuneradas no esconden cláusulas abusivas ni agravios importantes para el consumidor, pero conviene tenerla en cuenta

Cuando pensamos en la forma más segura de obtener una mayor rentabilidad por nuestro dinero pensamos instintivamente en las cuentas remuneradas. Lo cierto es que tienen muchas ventajas y, por eso, las desventajas pasan a ocupar un segundo plano. 

 

Pero, como al fin y al cabo se trata de invertir ese dinero que tanto nos ha costado ahorrar, también hay que pensar en la parte negativa de este producto. Por eso conviene sopesar los pros y los contras y comprobar para qué lado se inclina la balanza.

 

Ventajas de las cuentas remuneradas

 

A la hora de enumerar las características de las cuentas remuneradas, pensamos primero en las ventajas:

 

1. La rentabilidad. Podemos obtener unos intereses bastante elevados por nuestro dinero a corto plazo. Por ejemplo, Bankinter ofrece un 5% TAE durante el primer año.

2. La posibilidad de retirar el dinero. A diferencia de otros productos, como los depósitos, podemos retirar nuestro dinero cuando queramos y sin penalización.

3. Ausencia de comisiones. Normalmente, las cuentas remuneradas está libres de comisiones. Además, el banco suele ofrecer tarjetas de crédito y débito gratuitas.

4. Devolución de dinero. Las cuentas remuneradas que permiten domiciliar recibos, devuelven un porcentaje del importe. Y, si hacemos la compra o echamos gasolina con la tarjeta, también obtendremos descuentos. Ejemplo de esto es la Cuenta Remunerada Expansión del Banco Sabadell.

 

Desventajas de las cuentas remuneradas

 

Pero no todo iban a ser pros. Las cuentas remuneradas también tienen contras. 

 

1. La rentabilidad baja. Los intereses sólo son elevados durante unos meses. Después la remuneración baja bastante. 

2. Menos dinero, menos intereses. Si sacamos parte de nuestro dinero, el banco renegociará las condiciones. Veremos cómo la rentabilidad bajará notablemente.

3. No nóminas. Hay cuentas remuneradas que no permiten domiciliar las nóminas, pensiones o recibos. Por eso, si lo que queremos es poder operar con ellas como su fueran una cuenta corriente, debemos preguntar por esta posibilidad antes de contratarlas.

 

Como podemos comprobar, la letra pequeña de las cuentas remuneradas no esconden cláusulas abusivas ni agravios importantes para el consumidor, pero conviene tenerla en cuenta.

 

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