Préstamo entre familiares ¿Cómo hacerlo de la forma correcta?

Préstamo entre familiares, un recurso si los bancos no nos conceden crédito y que deberá reflejarse por escrito para evitar problemas con Hacienda.

Préstamo entre familiares ¿Cómo hacerlo de la forma correcta?
No tiene que llevar ningún tipo de interés

Hubo un tiempo en el que los bancos daban crédito a espuertas. El jefe de la sucursal presionaba a sus subordinados para que firmara un préstamo todo cliente que pusiera un pie en la oficina, y si no entraban, atacándoles por teléfono. Era la época en la que el director era el mejor amigo de cada cliente, casi íntimo.
Luego llegó la crisis y se terminó aquella exaltación de la amistad. Los directores se atrincheraron en el interior de sus despachos y la fuente del dinero a interés aceptable dejó de manar. Entonces surgió la opción del préstamo entre familiares.


Un concepto de siempre que en las últimas décadas se había olvidado un poco debido a las facilidades que daban las entidades financieras. Sin embargo, la vida es una rueda y de nuevo volvieron a proliferar aquellas ayudas familiares desinteresadas que salvaron de una complicada situación a más de uno. Pero para que este tipo de préstamo entre familiares no sea confundido con una donación y además evite problemas posteriores entre prestamista y prestatario, es bueno seguir una serie de consejos.

 

Consejos al realizar un préstamo entre familiares

 

En este artículo hablamos siempre del préstamo entre familiares sin ningún tipo de interés, es decir, que no le produce ningún beneficio al prestamista. Es como se suele actuar entre familiares, aunque de todo hay en la viña del Señor.


Hacienda debe tener claro que estamos ante un préstamo entre familiares, no ante una donación. Los préstamos entre particulares están exentos de tributación, sin embargo están sujetos al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos cuyo modelo debe presentarse en la oficina liquidadora que corresponda. Algo absurdo ya que hay que presentar algo que no devenga ninguna cantidad a pagar, ni por el prestamista ni por el prestatario.


Las donaciones en cambio están gravadas con el Impuesto de Donaciones, cuya competencia corresponde a cada Comunidad Autónoma. Para que Hacienda no confunda el préstamo entre familiares con una donación es fundamental reflejarlo en documento privado o bien en escritura pública, donde aparezcan detalladamente todos los datos, como interés cero (es decir préstamo gratuito) o plazo y forma de devolución.


Al hacerlo así será más fácil demostrar ante Hacienda los movimientos de dinero que genera dicho préstamo entre familiares. El prestatario podrá justifica ante la Agencia Tributaria el origen del dinero, evitando así que sea considerado como un aumento injustificado de dinero o una donación. En el caso del prestamista, también puede justificar que el dinero que poco a poco recibe no es una renta por la que tenga que tributar, sino que es parte de la devolución del préstamo que realizó con un familiar.


Otra de las ventajas de dejarlo todo documentado es que en caso de impago por parte del prestatario, será más fácil justificar la reclamación.

 

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