¿Por qué el Taj Mahal es el monumento más visitado del mundo?

El Taj Mahal es perfección, corrige hasta la perspectiva del ojo humano con astutas ilusiones ópticas que, junto con su leyenda, enamoran a los visitantes.

¿Por qué el Taj Mahal es el monumento más visitado del mundo?
El Taj Mahal es una gran ilusión óptica que enamora a los visitantes


El Taj Mahal está reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, y nombrado una de Las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno.

Se trata del monumento más visitado del mundo, no sólo por extranjeros sino por los propios hindúes que también se quedan impresionados por esta joya arquitectónica.
 
Este conjunto de edificios es un monumento al amor. Lo construyó el emperador Sha Jahan en la ciudad de Agra (India), en honor de su esposa favorita, Mumtaz Mahal, que falleció en el parto de su decimocuarta hija.

Arquitectónicamente es delicado y armonioso, y es que, además de riqueza (este dirigente hindú poseía un tercio de la fortuna mundial, pudiendo haber llegado a ser uno de los hombres más ricos del planeta), tanto el marajá Sha Jahan como los artesanos que lo hicieron realidad, derrocharon amor y buen gusto en su construcción.
 


Sutilezas y curiosidades del Taj Mahal



Taj Mahal al atardecer

Marta Aguilar es una arquitecta sevillana que visitó el Taj Mahal recientemente. La hemos contactado para que comparta con nuestros lectores las sutilezas y curiosidades del monumento que más la impresionaron en su visita desde el punto de vista arquitectónico.
 


Geometrías imposibles

Cada pieza de mármol está cortada con geometrías imposibles e incrustaciones. “Yo estoy convencida de que en su construcción trabajaron muchas mujeres porque esa delicadeza en una obra es impensable”.

"Es como un gran puzzle de mármol con piedras", en el que cada pieza está cortada con una precisión asombrosa, dando lugar a un conjunto delicado y muy complejo. 

 

Las torres están inclinadas hacia el exterior

Además de para proteger el Taj Mahal en el caso de que hubiera un terremoto, con esa inclinación se consigue una perspectiva perfecta (la inclinación corrige la perspectiva).”

Es por esto que “cuando haces una foto al monumento, las torres deberían salir inclinadas hacia el interior y, sin embargo, salen rectas”.
 


Juegos de percepción

El Taj Mahal es perfecto y corrige hasta “las imperfecciones» de nuestros ojos”. Por ejemplo: La primera puerta, el pórtico de acceso, “engaña al ojo y no eres consciente de las escalas”.

Te sorprende porque atravesar esa puerta es como algo mágico, y es que, desde fuera de la puerta el Taj Mahal se ve muy pequeñito, y cuando la atraviesas, de repente, lo ves muy grande, es como un encuentro mágico (que hay muchos turistas que incluso no dudan en grabar en vídeo).
 
Igualmente, las letras en urdu que rodean las cuatro puertas también juegan con nuestra percepción: “Las que están situadas más altas, más próximas al dintel, son mayores (y así compensan que están más lejos), entonces se consigue que creas que son todas iguales, y que leas los mensajes sin notar la diferencia de tamaño de sus letras”.
 


Parece que vuela

La astucia arquitectónica de la construcción de este monumento al amor hace que este gran edificio de piedra parezca que sea ligero. Y es que, otra de las ilusiones ópticas a las que el Taj Mahal somete a sus visitantes es a la sensación de que “parece que vuela, que levita”.

La unión de varios elementos como la base propia del monumento, el agua del jardín y la niebla que suele haber, son algunos de los responsables del efectos.
 


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