Permiso de lactancia: todo lo que necesitas saber

Cuando ambos padres trabajan, deben de ejercer su derecho para obtener un permiso de lactancia. Te contamos en qué consiste el proceso para ponértelo fácil. ¡Tu bebé te espera!

Permiso de lactancia: todo lo que necesitas saber
Un derecho que debes ejercer



Hay momentos en la vida que son de especial importancia, y más cuando se trata el tema de nuestro bebé. Los primeros meses de vida son una etapa intensa y muy bonita, en la que los más pequeños requieren de un cuidado y una atención integrales en todo momento.

Esto debe extrapolarse también al ámbito de su alimentación, que debe seguir ciertas pautas básicas.

Por fortuna, gracias al permiso de lactancia, muchas madres y padres pueden obtener el tiempo que necesitan para poder alimentar a sus bebés cuando llegue la hora convenida.

Esto repercute directamente en la salud del niño y también de la madre, que se beneficia igualmente del proceso.



¿Qué es el permiso de lactancia y quién lo puede solicitar?


El permiso de lactancia aparece regulado por la propia ley en el artículo 37.4 del Estatuto de los Trabajadores. Consiste en un parón de 1 hora durante la jornada laboral, que tiene como objeto la alimentación del recién nacido hasta que este cumpla 9 meses.

La hora puede fragmentarse en dos sesiones de 30 minutos, pudiendo ampliarse el permiso para casos concretos de parto, acogidas múltiples o adopciones.

Es importante tener en cuenta que la hora tomada por el permiso consta como hora trabajada, y debe ser remunerada.

Pueden ejercer este derecho todos los trabajadores que tengan un hijo recién nacido, pero siempre solo uno de los progenitores, ya sea la madre o el padre.

Se debe dar parte a la empresa al menos con 15 días de anterioridad, para que se fije un convenio con la fecha exacta de los 9 meses.



¿De qué manera se ejerce este derecho?

Normalmente se realiza un convenio entre el trabajador y la empresa, para que los dos puedan llegar a un acuerdo que concilie la parte laboral y el derecho a la lactancia en sí mismo.

Lo más habitual es proceder de una de las siguientes formas:
  • Reduciendo la jornada laboral, por lo que se puede salir o entrar al trabajo media hora antes. Es muy conveniente si lo que se desea es estar más tiempo en casa con el bebé, o el trabajo se encuentra alejado. La reducción de jornada eliminará el derecho a la hora entera.
 
  • Fraccionando la hora de permiso en 2 partes, cada una de media hora. Es una buena idea si se vive cerca de casa o el bebé se encuentra cerca del puesto de trabajo, Puedes distribuirlo como prefieras.
 
  • Haciendo uso de lo que se llama lactancia acumulada, es decir, trabajar durante jornadas completas para después recibir todas las horas del permiso de lactancia juntas. Se debe hablar y convenir con la empresa, y también representar por escrito.

Si deseas toda la información sobre este derecho para todos los padres trabajadores, puedes consultar la sección pertinente en la web del Instituto de la Mujer.

No dejes de ejercer este permiso de lactancia, y recuerda, tanto el padre como la madre pueden repartirse la tarea. Una vez llegues a un convenio con la empresa, ¡relájate y disfruta de ese momento tan especial!
 

También te puede interesar:

COMPARTE ESTE ARTÍCULO

Artículos relacionados