7 mitos sobre la leche que son falsos

Desmontamos siete mitos sobre la leche y los supuestos perjuicios que provoca su consumo en la salud, como la intolerancia, el asma o aparición de diabetes.

7 mitos sobre la leche que son falsos
Por qué el ser humano puede volverse intolerante a la lactosa

Algunos mitos sobre la leche influyen en la mentalidad de la sociedad a la hora de consumir este alimento. El consumo de leche por persona en España ha descendido a los 73 litros al año respecto a los 97,3 litros del año 2000. La razón principal es la menor demanda de la población nacional. Asimismo, está relacionado con el aumento del consumo de otras bebidas vegetales derivadas de la soja, avena, espelta, quinoa, maíz, almendra, coco o chufa.

Se consume leche por su alto nivel de proteínas, así como calcio, hierro y vitaminas, incidiendo de manera positiva en la salud y el crecimiento, sobre todo en el fortalecimiento de los huesos.

Sobre el consumo de leche


Ayuda a fortalecer y cuidar los huesos

La investigación de Upssala University sobre el consumo de leche para el cuidado de los huesos argumenta que un exceso de más de tres vasos de leche al día puede incidir en una mayor probabilidad de facturas.

En este sentido, la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard propone buscar más alternativas que complementen al consumo de leche, como hacer ejercicio y consumir alimentos ricos en vitamina D y calcio como acelgas, col, nueces, brócoli, soja o judías.

El consumo de leche aumenta la mucosidad

Otro de los mitos sobre la leche es el aumento de mucosidad que provoca en las personas. Pero los estudios llevados a cabo señalan que esta hipótesis no está demostrada.

Está relacionada con la aparición de asma

Los nutricionistas también explicaron que el consumo de productos lácteos no influye en el desarrollo del asma.

La intolerancia a la lactosa y la alergia a la leche

La Fundación Española del Aparato Digestivo explica que la alergia a la lactosa es una respuesta exagerada del sistema inmunitario a las proteínas de la leche, siendo una causa genética; mientras que la intolerancia a la lactosa aparece por el déficit de la lactasa, enzima que digiere la lactosa. Ambos trastornos son a menudo confundidos.

Riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes

A pesar de la presencia de grasas de origen animal y colesterol en la leche, siendo uno de los mitos sobre la leche sus perjuicios para la salud, la Universidad de California observó que existe menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares en individuos que consumen leche en relación con otros que no lo hacen. En la misma línea, la revista Diabetes Care recoge que beber leche disminuye el riesgo de padecer diabetes tipo 2.

La leche engorda

Del mismo modo, The Journal of Nutrition no ve relación entre el aumento de peso corporal y su consumo, desmontando otro de los mitos sobre la leche.

Los seres humanos no deben consumir leche tras la lactancia

Uno de los argumentos más extendidos sobre la leche es su indigestión o intolerancia y los peligros que implican seguir tomándola tras la lactancia. Lo cierto es que las enzimas que digieren la leche desaparecen una vez dejamos de consumirla, por lo que la intolerancia se da en grupos o regiones donde no sea frecuente su consumo tal como explica el Dr. Federico Argüelles Arias en la Fundación Española del Aparato Digestivo.

 

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