¿Miedo al impago? El riesgo de morosidad dispara los seguros de crédito

Cada vez son más las empresas que contratan seguros de crédito como protección frente a posibles impagos. ¿Sabes en qué consisten estos productos?

¿Miedo al impago? El riesgo de morosidad dispara los seguros de crédito
Para cobrarlos el deudor debe haberse declarado insolvente

Las compañías pueden respirar tranquilas. La morosidad ya no supone ninguna amenaza para sus negocios, que han encontrado en los seguros de crédito la defensa perfecta frente a impagos.

Esta solución para empresas y autónomos cubre las cantidades pactadas en el seguro, que sólo se cobrarán una vez el deudor se haya declarado insolvente o hayan pasado unos plazos fijados en el contrato.

Integrados dentro de la modalidad de seguros contra daños patrimoniales, los seguros de crédito tienen por objeto principal evitar el riesgo comercial y permitir la continuidad de las actividades profesionales.

SEGUROS DE CRÉDITO


CARACTERÍSTICAS

  • Dirigidos a empresas y autónomos, ofrecen protección frente a posibles impagos asegurando el crecimiento y la estabilidad de sus negocios.

  • Suponen un apoyo financiero esencial para que el asegurado siempre tenga liquidez.

  • Sus condiciones varían según el tipo de póliza, el cliente y la compañía aseguradora. Su cobertura no será igual para un autónomo que para una gran empresa. En el contrato deben constar todas las cláusulas aceptadas.

Los seguros de crédito se basan en 3 principios fundamentales:

  • Prevención: Son servicios de gestión y análisis financiero que conllevan un seguimiento continuo y pormenorizado.

  • Indemnización: El compromiso de la compañía aseguradora es el de indemnizar al cliente por sus pérdidas.

  • Recobro: Establecen varias medidas que permiten el cobro por parte del asegurado de los créditos impagados. Por tanto, es posible recibir una indemnización incluso por aquellos gastos que no estaban cubiertos por la póliza.

¿CUÁNDO SE COBRA LA INDEMNIZACIÓN?

La cantidad fijada en el contrato se cobra cuando el deudor haya sido declarado insolvente. La Ley del Contrato del Seguro define en su artículo 70 los supuestos para que esto ocurra:

  • El deudor ha sido declarado en quiebra mediante una resolución judicial firme.

  • Aprobación judicial de un convenio que establece una quita del importe adeudado.

  • Aprobación de un mandamiento de ejecución o apremio del que no resulten bienes libres que cubran el pago.

  • Acuerdo entre el asegurado y la compañía aseguradora mediante el cual se considere que la deuda es incobrable.

La empresa afectada por los impagos debe comunicárselo a su aseguradora, que debe pagar al menos el 50% de la indemnización pactada en un plazo máximo de 6 meses desde la notificación.

Esta cantidad es de carácter provisional, a diferencia de la liquidación definitiva que se hará posteriormente.

CUANTÍAS

El importe exacto de la indemnización viene fijado en el contrato. Restando los gastos procesales, gestiones de recobro y otras cantidades pactadas, la cuantía no puede ser inferior al 50% de las pérdidas totales del asegurado.


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