10 looks para trabajar que no son una buena idea

Ene este artículo repasaremos los 10 errores que no debemos cometer en nuestros looks para trabajar. Aprende a vestirte de la cabeza a los pies.

10 looks para trabajar que no son una buena idea
Las mujeres deven evitar los escotes y los hombres, un look demasiado informal

¿Usas la misma ropa para ir a trabajar que para salir de fiesta un sábado por la noche? Confío en que la respuesta sea un rotundo NOOOO. Esa regla se aplica tanto para hombres como para mujeres. Todos debemos cuidar nuestros looks para trabajar, siempre adaptados al tipo de empresa y al trabajo que desempeñemos.

Conseguir ese equilibrio entre elegancia y comodidad no es fácil. Pero si tenemos claro lo que nunca debemos llevar a la oficina, ya tenemos parte del problema superado. A continuación repasaremos los 10 errores que no debemos cometer en nuestros looks para trabajar.

 

Looks para trabajar que no deben llevar las mujeres

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1. Un escote demasiado pronunciado. Enseñar el canalillo está bien para salir a cenar, pero en la oficina opta por prendas con la línea del cuello un poco más subida. Mejor si escogemos jerseys, blusas o camisas con todos los botones cerrados (bueno, el del cuello puedes dejarlo sin abrochar si notas que te aprieta).

2. Dejar los hombros al descubierto. En verano es difícil seguir esta regla, pero hay camisetas y vestidos muy apropiados para ir a la oficina que tienen una pequeña manga. Con que corte en la línea del hombro es suficiente.

3. Tacones demasiado altos. Si no los aguantas para salir a cenar durante un par de horas, imagínate tener que hacerlo durante toda una largaaaaa jornada laboral. Escoge zapatos con una altura que no supere los 6 centímetros y que sean cómodos. Si te duelen los pies, es imposible que puedas concentrarte. Por cierto, tampoco lleves zapatos que parezcan de fiesta, ya sea por sus colores o textura. Evita también las sandalias de tiras.

4. Prendas demasiado ajustadas. Ni es cómodo, ni es apropiado. Deja las telas stretch y ese crop top tan mono para cuando salgas de la oficina.

5. Faldas muy cortas. No quiere decir que nos vistamos como monjas o que tengamos que llevar vestidos y faldas largas, pero sí que lleguen a la altura de la rodilla o un pelín por encima. Como en el caso de los zapatos, evita las telas demasiado brillantes o con toques festivos.

6. Estampados llamativos. Deja el color para los accesorios y opta por prendas con tonos oscuros o neutros, que son más formales. Además, se pueden combinar mejor.

7. Ropa interior que se marque. Hay determinados encajes y elementos que pueden notarse a través de la ropa, cosa que no debe ocurrir con tu look de oficina. Asegúrate también de escoger la talla correcta para que no te haga formas extrañas.

8. Demasiado maquillaje. Está bien ir arreglada, pero escoge un maquillaje de día. Es decir, discreto.

9. Descuidar el cabello. Acuérdate de las primeras impresiones. ¿Qué pensará un cliente si te ve con el pelo mojado o despeinada? Tampoco te pongas trenzas que te hagan parecer una niña ni recogidos de fiesta.

10. Ojo con los accesorios. A veces nos centramos tanto en la ropa que descuidamos los accesorios. Estos no pueden ser demasiado grandes, ni demasiado brillantes, ni hacer ruido cuando nos movemos, ni infantiles, ni artesanales… Lo mejor es optar por unos pendientes discretos, un pequeño anillo y cadenas, collares y pulseras delicados.

 

Looks para trabajar que no deben llevar los hombres

1. Pantalones vaqueros en un entorno de trabajo muy formal. Si el ambiente de tu oficina es más casual, puedes llevar jeans, pero mejor que sean oscuros y con camisa.

2. Por muy innovadora que sea tu compañía, deberías prescindir de pantalones cortos y vaqueros con rotos. Los bañadores, por supuesto, están vetados.

3. Como ocurre con las mujeres, los hombres también deben escoger el calzado correcto. Por muy informal que sea tu entorno laboral, mejor deja las zapatillas deportivas y las chanclas para cuando llegues a casa.

4. Evita la ropa que te haga parecer un adolescente, no te tomarán en serio. Si tienes que ir en traje, es fácil conseguirlo. Pero si el ambiente es algo más relajado no caigas en la tentación de llevar camisetas, sobre todo si son de tirantes o frikis. Mejor opta por polos o camisas, aunque no sean tipo Oxford.

5. Obvia las tendencias de moda. Lo tradicional siempre funciona. Además, ahorrarás dinero.

6. Llevar telas que se vean baratas. Vale más invertir en unas pocas prendas de calidad que en muchas con tejidos malillos.

7. No tener un traje formal en el armario. Aunque no lo uses normalmente, esta prenda es imprescindible porque nunca sabes cuándo vas a necesitar uno. Si compras un traje clásico, de colores oscuros, no pasarán de moda en varios años.

8. Vestir de traje con corbata en todas las ocasiones. Hay veces que no procede, por ejemplo, en los viernes informales. O en determinados trabajos.

9. A la hora de elegir prendas de abrigo no optes por sudaderas ni cazadoras de cuero. Mejor una chaqueta o un jersey con un abrigo, un chaquetón o una gabardina.

10. Llevar ropa deportiva a la oficina no es apropiado. En tus looks para trabajar no deben estar ni chándals ni camisetas de deporte (no, tampoco la del equipo de tu ciudad).

 

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