Liderazgo participativo: definición y ejemplo

Liderazgo participativo, concepto basado en escuchar las opiniones e ideas de los demás y buscar entre todos la mejor opción para lograr el objetivo.

Liderazgo participativo: definición y ejemplo
El braisntorming o tormenta de ideas es una de las técnicas más usadas

Gestionar un equipo de personas no es tarea fácil. Para lograr llevar a buen puerto las tareas asignadas, el líder deberá conocer bien las motivaciones y capacidades de sus colaboradores. Cuando comprueba que tienen la experiencia y capacidad necesarias, interesarse por sus opiniones y propuestas ayuda al enriquecimiento de las relaciones del grupo. Es lo que se denomina liderazgo participativo.

Podríamos situarlo dentro de los cuatro tipos de liderazgo situacional, teoría basada en que los líderes de cada grupo empleados debe adaptar su función de líder según la actividad que realice, la capacidad de sus miembros y su grado de motivación.

Cuando capacidad y experiencia se dan, es el momento de potenciar la comunicación y colaboración mediante el intercambio de ideas. 


 

Claves del liderazgo participativo


 

Para llevarlo a cabo hay que acercarse a los demás, tomar la iniciativa y esforzarse en que todos formen parte del proyecto.

El líder participativo debe reunir una serie características para que su misión tenga éxito:
 
  • Ser capaz de motivar a todos sus colaboradores por igual, para que todos focalicen el mismo objetivo. No hará distinciones entre los colaboradores, quienes recibirán la misma atención e información por igual.
 
  • Saber escuchar. Es decir, tener capacidad de comprensión respecto a las ideas y opiniones de los demás. 
 
  • Potenciar la participación para que todos formen parte en la toma de decisiones, en busca siempre del interés común. 
 
  • Aceptar que algún o algunos colaboradores pueden tener propuestas mucho mejores que las suyas iniciales. 
 
  • Controlar el orgullo y la intolerancia. Si se busca hallar las mejores propuestas mediante la participación, el orgullo propio y la intolerancia ante ideas diferentes deben controlarse por el bien del objetivo que se aspira a conseguir.
 
  • La decisión final la tiene el líder. Está bien consultar a todos los colaboradores y escuchar sus propuestas, pero la decisión final siempre corre a su cargo. Para ello sintetiza toda la información recibida y con ella busca la decisión final más adecuada.
 



Ventajas
 

  • Igualdad de oportunidades para todos. Mediante técnicas como el brainstorming o tormenta de ideas, los colaboradores pueden exponer sus propuestas sin ninguna diferencia entre sus compañeros. Todos pueden aportar algo. Quizá su idea no interese, pero gracias a ella se puede llegar a otra más interesante, formando así parte del proyecto.
 
  • Aumento de la motivación entre los colaboradores. Cuando alguien comprueba que sus propuestas son escuchadas, siente que su opinión cuenta y eso le hace motivarse para mejorar. Han confiado en él. 
 
  • Fomenta la participación. Al ver que sus opiniones son bien recibidas, todo el mundo quiere aportar nuevas ideas, soluciones, propuestas arriesgadas. El no estar aislado sino formando parte de un grupo participativo potencia la creatividad y motivación entre sus miembros. 


Ejemplos famosos de líderes participativos los podemos ver en gente como Martin Luther King, Nelson Mandela o Teresa de Calcuta. La motivación de sus colaboradores permitía compartir objetivos al trabajar en equipo y un mayor compromiso en los proyectos. 
 

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