Jardín Zen para exterior: descubre su esencia y aprende a crear uno

Jardín Zen, un concepto armónico, exótico y muy tranquilo que busca encontrar la calma gracias a un entorno agradable y relajante.

Jardín Zen para exterior: descubre su esencia y aprende a crear uno
Al ser jardines secos, son baratos y fáciles de mantener


No hay nada para relajarse como guardar silencio contemplando un paisaje sencillo y tranquilo. Un jardín zen es el lugar idóneo para llegar a ello. Y para los amantes de la jardinería, significa un paso evolutivo más.

La desintoxicación del afectado por jardinitis, llámese así a los obsesionados con plantar flores, quitar flores, regar, recortar setos, buscar los abonos más efectivos… Es pasar del todo a la nada prácticamente, de la exageración a la sencillez, cuando curiosamente, lo normal es que esa nada englobe al todo. El secreto de lo simple.

Una de las ventajas de crear un jardín zen es que al tratarse de un jardín seco, que no necesita ningún tipo de riego, sale bastante económico y muy fácil de mantener. Diseñado para la contemplación y meditación, los materiales de los que suele estar formado son las piedras, la madera, arena o grava. 


 

Como crear un jardín zen en el exterior de tu casa


 

La arena aporta la tranquilidad y la calma. Por este motivo debe estar repartida por todo el jardín. Un rastrillo es el instrumento ideal para distribuirla en orden a nuestras pretensiones. Las formas finas que se dibujen en la arena al pasar el rastrillo representarán la fluidez de nuestras vidas.
 

En el caso de las líneas largas y curvas, muestran nuestra agitación, mientras que las rectas representan la calma. El momento en que estamos creando el jardín mediante la distribución de la arena es de meditación, ayudándonos así a conocernos más a nosotros mismos y nuestro lugar en el mundo.

Las piedras son otro elemento importante. Cada uno puede colocarlas donde mejor le parezca pero, según los expertos en jardines zen, las piedras deben agruparse en número impar y simétrico, siendo el tres la cifra más óptima. Es bueno que estén incrustadas ligeramente en la arena. De esta manera su impacto visual será mejor. 

La madera se utiliza mucho para elaborar baldosas. Esto nos permite caminar por el jardín y la arena sin alterar nuestra creación. A nivel espiritual y filosófico podríamos decir que estas baldosas de madera permiten continuar nuestro camino a pesar de los obstáculos. El bambú suele utilizarse también para los jardines con decoración zen.

En los jardines zen la presencia de plantas es reducida. Si acaso se pueden incluir pequeñas plantas como azaleas o magnolias, así como también musgos. Incluso bonsáis.

Respecto al agua, que aunque no es de los elementos principales de estos jardines, puede incluirse mediante pequeños arroyos o estanques. Mientras que ayude a nuestra relajación y búsqueda interior, todo aporta. 

 

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