Infusiones relajantes: ventajas y desventajas

¿Sufres estrés o insomnio? Las infusiones relajantes pueden ayudarte a descansar mejor, sin embargo, en exceso, su consumo puede llegar a ser contraproducente.

Infusiones relajantes: ventajas y desventajas
Las plantas aromáticas tienen numerosos beneficios, pero conviene consumirlas con precaución



Las infusiones relajantes pueden ser una solución, y una buena alternativa a los medicamentos, en casos de problemas de estrés o ansiedad, algo cada vez más común en la sociedad actual.

Un ritmo de vida acelerado puede ser el detonante para el estrés, el cansancio crónico, la ansiedad o el insomnio, trastornos que pueden afectar gravemente a nuestra salud y bienestar.

En este sentido, existe una amplia variedad de infusiones naturales, elaboradas a partir de plantas aromáticas que tienen efectos medicinales sobre nuestro organismo. Estas infusiones pueden ser de gran ayuda para tratar afecciones y casos leves de ansiedad, tensión o agotamiento.

Si quieres conocer las ventajas y desventajas de las infusiones relajantes, sigue leyendo, porque a continuación te presentamos algunas de las más populares.



Beneficios de las infusiones relajantes


 

Tila

La tila es una de las planats más utilizadas en infusiones relajantes, pero además de ayudarnos a calmar los nervios y a conciliar el sueño, esta planta tiene otras muchas propiedades medicinales.

La tila nos ayuda a recuperar nuestras defensas corporales, así como el apetito, y favorece la desaparición de migrañas y dolores musculares.

Además, esta infusión también tiene propiedades diuréticas y depurativas, lo que ayuda a favorecer notablemente la eliminación de líquidos y toxinas.




Valeriana

La valeriana es otra de las plantas más populares, un tranquilizante natural con propiedades sedantes, lo que la convierte en el perfecto aliado para combatir el estrés y la ansiedad.

Asimismo, también favorece la relajación del sistema nervioso y del cerebro, por lo que también es bastante beneficiosa para quien sufre insomnio o trastornos del sueño.



Melisa

Además de ser tener propiedades sedantes, la melisa es una infusión digestiva y diurética. Esta planta favorece el correcto funcionamiento del aparto digestivo, ayudando en las digestiones pesadas o en episodios de hinchazón abdominal, diarrea o gastritis.

También se recomienda su consumo en la recuperación de ciertas afecciones, ya que ayuda a recuperar el apetito y combate los trastornos digestivos.




Pasiflora

Otra de las infusiones relajantes más populares para combatir el insomnio es la pasiflora. Esta planta también nos ayuda a aliviar la migraña, estados leves de ansiedad, histeria y taquicardias, vértigos ocasionales y fatiga muscular.

Además, la pasiflora también está indicada para tratar los síntomas del síndrome premenstrual y los síntomas asociados a la menopausia, ya que ayuda a mitigar los dolores y funciona como relajante muscular.
 


Manzanilla

La manzanilla también tiene propiedades sedantes, favorece la relajación y alivia dolores musculares. Sin embargo, esta planta también es famosa por sus múltiples usos como infusión digestiva.

Además de ayudar a tratar diversos trastornos digestivos, la manzanilla está recomendada en casos de pérdida de apetito, náuseas, vómitos y colon irritable. También ayuda en el tratamiento de afecciones respiratorias e inflamatorias.



Contraindicaciones


El consumo de las infusiones relajantes también tiene sus inconvenientes y contradicciones. Sobre todo, conviene que no se mezclen con alcohol u otros medicamentos calmantes, ya que la somnolencia y los efectos sedantes pueden incrementarse notablemente.

Lo ideal, en caso de que estés tomando algún medicamento o antidepresivo, es consultar a tu médico ya que algunas infusiones pueden alterar los efectos de determinados fármacos.

Por otra parte, el consumo en exceso de estas infusiones puede tener efectos adversos, produciendo dolores, irritabilidad o problemas gastrointestinales.

Además, tampoco se recomienda el consumo de estas infusiones durante el embarazo o la lactancia, ni en niños menores de 6 años.
 

También te puede interesar:

COMPARTE ESTE ARTÍCULO

Artículos relacionados