¿Cómo funcionan las incubadoras de empresas?

Las incubadoras de empresas ayudan a muchos nuevos emprendedores en la etapa más difícil de un negocio: el comienzo.

¿Cómo funcionan las incubadoras de empresas?
Las incubadoras son frecuentes en el mundo de la tecnología

Las incubadoras de empresas son organizaciones cuya finalidad es la de prestar apoyo a nuevos emprendedores durante los primeros momentos del desarrollo de una idea de negocios.

Se puede tratar de apoyo logístico, asesoría, alquiler de espacios físicos, inversión de capital o formación… cualquier cosa que permita el crecimiento de una empresa en sus comienzos, cuando más se necesita.

Estas incubadoras son particularmente comunes en start-ups tecnológicas, pero también se pueden encontrar en otro tipo de negocios. A continuación, te contamos al detalle los tipos de incubadoras y las etapas del proceso.

Hay diferentes incubadoras de empresas

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Hay tres tipos diferentes de incubadoras de empresas, según el tipo de negocio al que ayudan y la complejidad del proceso: tradicionales, para el desarrollo de estrategias y de alta tecnología.

Incubadoras tradicionales

Estas incubadoras de empresas son las que más comúnmente se encuentran fuera del sector tecnológico. Se encargan de proporcionar a empresas nacientes espacio físico y una infraestructura operativa básica.

Incubadoras para el desarrollo de estrategias

En líneas generales, el funcionamiento es bastante similar al de las tradicionales, pero en este caso el servicio que se presta incluye la implementación de procesos operativos más especializados, un mejor entendimiento del sector y desarrollo de estrategias de negocio innovadoras.

Incubadoras de alta tecnología

Estas incubadoras de empresas trabajan en el lanzamiento de potenciales compañías multinacionales en sectores complejos como el farmacéutico o el tecnológico. Aquí la asesoría que se presta es total y la inversión – tanto en tiempo como en capital – es mayor, pudiendo superar los 2 años.

Etapas de la incubación

Todas las incubadoras de empresas (así como las empresas incubadas) atraviesan, en mayor o menor medida, un proceso dividido en tres partes:

  • Pre-incubación: en esta etapa se conoce la idea, y se modela el plan de negocio apropiado para la misma.
  • Incubación: en la etapa central del proceso se pone en marcha el plan de negocio y van afinando aún más los planes y estrategias con base en la realidad de la empresa.
  • Post-incubación: una vez que la empresa marcha sobre ruedas se le hace un seguimiento y se buscan mejoras en el modelo y nuevas oportunidades de negocio.


¿Qué ganan las incubadoras de empresas?

Por supuesto, toda la asesoría e inversión tienen un precio. Dependiendo del tipo de incubadora y de empresa incubada, la ganancia de estas organizaciones puede variar, pero es muy común que el precio a pagar por estos servicios sea una porción de la empresa o el porcentaje de una futura venta.

Por eso, muchas incubadoras de empresas se enfocan en sectores como el informático, el farmacéutico o el de las comunicaciones. En estas áreas de negocio, las empresas que empiezan desde cero pueden terminar vendiéndose por cientos de millones de euros.

A pesar de que el rédito que puedan sacar sea enorme, es innegable que muchas compañías nacientes llegaron a ser exitosas gracias a la incubación.

 

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