Consecuencias del impago de la pensión de alimentos

El impago de la pensión de alimentos conlleva la pena de prisión de tres meses a un año o una multa de seis a 24 meses.

Consecuencias del impago de la pensión de alimentos
Es delito dejar de pagar la pensión de alimentos durante dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos

Tras un divorcio en el que hay hijos de por medio es habitual que uno de los cónyuges tenga que pasarle una cantidad mensual para la alimentación de los menores. Y en ocasiones ocurre que ese progenitor incurre en el impago de la pensión de alimentos.

Lo normal en estos casos es intentar arreglar la situación de forma extrajudicial, pero cuando no se llega a un acuerdo, no queda más remedio que acudir a la justicia, ya sea por la vía civil o penal. 
 

Impago de la pensión de alimentos: La vía civil


Si acudimos a la justicia civil, debemos contar con un abogado y un procurador. El proceso comienza con la presentación de la demanda de ejecución de la sentencia de divorcio, en la que debe constar la cantidad a percibir y desde cuando se está produciendo el impago de la pensión de alimentos.

En ese caso pueden ocurrir dos situaciones:

1. El deudor tiene dinero para afrontar el pago. En ese caso se le embarga el dinero de su cuenta (o se toman como prenda otros bienes como el coche) o se le descuenta mensualmente de sus ingresos.

2. El deudor no tiene dinero. Sólo se permite la suspensión del pago si está en tal situación de insolvencia o pobreza que no puede siquiera mantenerse a sí mismo.


Impago de la pensión de alimentos: La vía penal


El Código Penal tipifica como delito “dejar de pagar la pensión de alimentos durante dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos”. Por tanto, también se puede reclamar la pensión por esta vía. En este caso no es obligatorio contar con un abogado (aunque sí recomendable). 

Tras presentar la denuncia, esta es investigada por el fiscal y se pasa al juzgado. Si se considera que se ha cometido un delito, el deudor deberá pagar el importe atrasado.

La última reforma del Código Penal no ha modificado las penas por el impago de la pensión de alimentos. Por tanto, este hecho conlleva “la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a 24 meses”. Si no se paga la multa también puede convertirse en pena de cárcel ( un día de prisión por cada dos cuotas diarias de multa que no se paguen). 

Para ello tienen que cumplirse tres circunstancias:

1. La existencia de una resolución judicial firme. Puede ser la sentencia de divorcio.

2. Que haya una conducta omisiva. Esto quiere decir que el impago sea recurrente (dos meses consecutivos o cuatro no consecutivos). 

3. Que el deudor cometa dolo. O sea, que el deudor sepa que tiene la obligación de pagar pero decide no hacerlo.

También te puede interesar:
 

COMPARTE ESTE ARTÍCULO

Artículos relacionados