Hoja de reclamaciones: Qué es y para qué sirve

¿No estás satisfecho con la compra de un producto o con la contratación de un servicio? ¡No lo dejes pasar! Conoce aquí todo lo que necesitas saber sobre la hoja de reclamaciones.

Hoja de reclamaciones: Qué es y para qué sirve
Toda empresa dedicada a la comercialización de bienes o servicios debe disponer de estos impresos

Una hoja de reclamaciones permite al consumidor expresar su disconformidad o insatisfacción ante la adquisición de un producto o la contratación de un determinado servicio.

Muchas veces, cuando nos encontramos en una de estas situaciones de descontento, ya sea por desconocimiento o porque pensamos que no va servir de nada, decidimos no presentar una reclamación formalmente.

Para que esto no suceda, hoy te explicamos qué son las hojas de reclamaciones , cómo funcionan y para qué sirven.

 

HOJA DE RECLAMACIONES: QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE



Qué son las hojas de reclamaciones

Una hoja de reclamaciones es un impreso oficial y regulado por la ley. Todas las personas físicas o jurídicas que actúen en el marco de una actividad empresarial dedicada a la comercialización de bienes o servicios, están en la obligación de poner estas hojas a disposición de los consumidores. 

Los impresos están estandarizados y son emitidos por las Comunidades Autónomas. De este modo, todos los usuarios o consumidores pueden realizar una reclamación formal ante la Administración, ya sea por insatisfacción o disconformidad ante una actividad irregular llevada a cabo por un pequeño comercio o empresa. 
 

Cómo funcionan

La hoja de reclamaciones la podemos solicitar normalmente en los propios estblecimientos. Esta hoje está constituida a su vez por tres hojas autocopiativas y cada hoja se presenta en un color diferente.

  • Blanco: Funciona como el original y es la hoja que se debe presentar en la Administración correspondiente.
 
  • Verde: Es la copia que debe quedarse en poder del consumidor.
 
  • Rosa: Es la copia que debe quedarse la empresa o establecimiento.

 

En el caso de que las hojas estén estructuradas de otra manera, conviene hacer siempre varias copias. Una para la empresa o el negocio, otra para ti y otra para la Administración correspondiente.

También existe la posibilidad de que la reclamación sea redactarla por el propio consumidor, en este caso siempre deben constar todos los datos necesarios y exigidos por la normativa. Recuerda que también es importante añadir toda la documentación necesaria para justificar tu reclamación, como por ejemplo, fotocopias de facturas, contratos, etc.
 

Para qué sirven

El principal objetivo de una reclamación es mostrar y expresar nuestro descontento e insatisfacción ante una acción irregular de forma oficial.

Las hojas de reclamaciones son el primer paso ante cualquier tipo de infracción, incumplimiento o descontento ante cualquier actividad, producto o servicio adquirido por el consumidor. De este modo, también suponen una llamada de atención ante la Administración competente, ya que ésta puede actuar ante dichas irregularidades y tomar medidas para resolver el conflicto.

Es importante tener claro que todo consumidor tiene derecho a reclamar y que, de una forma u otra, la reclamación siempre va a servir de algo. Aunque no consigamos solucionar nuestro problema, probablemente estemos ayudando a que esa infracción no se vuelve a cometer. Después de todo, ¿de qué sirve si nos callamos?

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