¿Es más beneficioso vivir en la naturaleza que en la ciudad?

La naturaleza nos aporta silencio y aire puro, pero perderemos algunos de los servicios a los que estamos tan acostumbrados y que tenemos al alcance de la mano.

¿Es más beneficioso vivir en la naturaleza que en la ciudad?
¿Por qué no buscar un sitio donde aunar los dos mundos?

¿Cambiarías tu vida en la gran ciudad por una casita en la naturaleza? Seguro que te lo has planteado, pero no te atreves a dar ese gran paso.

Las ventajas de vivir en una ciudad son muchas, pero el campo también tiene sus cosas buenas. ¿Cuáles? Sigue leyendo.

 

Ventajas de la naturaleza frente a la gran ciudad


Silencio

Para empezar, en la naturaleza encontraremos ese silencio que tanto se echa de menos en una ciudad. ¿Te imaginas abrir las ventanas y no escuchar el ruido de las obras, del tráfico o de los camiones de reparto?

Algunos de los beneficios de ese silencio tan ansiado algunas veces son los siguientes:
 
  • Podremos dormir mejor. Como resultado, nos despertaremos más descansados y podremos desempeñar nuestro día a día con más energía.
 
  • El silencio refuerza el sistema inmunológico, por lo que no nos pondremos malos tan a menudo. 
 
  • Nuestra capacidad de atención y cognitiva mejora cuando no hay ruidos.
 


Aire puro

Después tenemos el aire puro, ese que tanto echamos de menos en ocasiones y que es tan beneficioso para nuestra salud:
 
  • Ayuda a disminuir nuestros niveles de ansiedad, estrés y tensión.
 
  • Estimula nuestro cerebro, por lo que nos permite pensar con más claridad.
 
  • Fomenta la eliminación de toxinas.
 
  • Previene ciertas afecciones respiratorias asociadas con la contaminación. 
 
  • Favorece la oxigenación celular de nuestro organismo.
 


Autoabastecimiento

Si siempre has querido tener tu propio huerto en casa, en la naturaleza seguro que vas a tener ese espacio que te falta en la gran ciudad. Podremos cultivar nuestras propias verduras y hortalizas. Incluso sembrar nuestros árboles frutales. 

 

Inconvenientes de la naturaleza frente a la gran ciudad


Pero como todo, la naturaleza tiene sus partes malas. Si vivimos aislados no nos afectará, pero si decidimos mudarnos a un pueblo tenemos que saber que perderemos parte de nuestra privacidad. Allí todo el mundo se conoce, así que adiós al anonimato. 

Después está el tema de los servicios. Escuelas, comercios, hospitales, transporte público e incluso la tele por cable. Todo eso a lo que estamos acostumbrados tendrá que quedar en un segundo plano. 

Por no hablar de que en un pueblo siempre hay menos oportunidades laborales que en una gran ciudad. Y que cuando queramos comprar un producto o artículo determinado, incluso un ingrediente no muy común para elaborar una receta, tendremos que desplazarnos varios kilómetros para conseguirlo.


 

¿Naturaleza en la ciudad?


Si te gusta lo mejor de los dos mundos siempre puedes buscar un pedacito de naturaleza en tu ciudad. Seguro que hay zonas cerca de grandes espacios verdes, con calles residenciales con poco tráfico, pero muy cerca de todos los servicios.

Puede que tengas que alejarte un poco del centro, pero tendrás las ventajas que te ofrece la ciudad sin renunciar a las que te aporta la naturaleza.

 

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