¿Es fácil solicitar una tarjeta de crédito a nuestro banco?

Podemos llamar a la puerta de nuestro banco o de muchas entidades, como supermercados o gasolineras. En todos ellos podemos solicitar una tarjeta de crédito a coste cero y en unas condiciones ventajosas.

¿Es fácil solicitar una tarjeta de crédito a nuestro banco?
Los bancos ya ofrecen tarjeta de crédito sin ninguna comisión

Los bancos españoles han entendido que poco a poco, los productos por los que hace unos años cobraban altas comisiones ya deben ser gratuitos. La llegada de internet y la competencia en un sector, el financiero, tan amplio y heterogéneo, han provocado que solicitar una tarjeta de crédito sea fácil y gratuito.

Hasta hace bien poco, una tarjeta de crédito costaba unos 15 euros anuales de coste de mantenimiento, más después las comisiones e intereses por su uso, máxime si lo hacíamos de forma aplazada, con una cantidad fija todos los meses (la más costosa) o si financiábamos nuestra compra en 3, 6 ó 9 meses.

¿Qué ha motivado este cambio? En cuanto llega la competencia, los cimientos de lo establecido se tambalean y el consumidor es el que sale ganando. El hecho de solicitar una tarjeta de crédito no iba a ser menos.

Muchas entidades financieras han optado por ofrecer tarjeta de crédito gratis y sin necesidad de cambiar de banco. Éste es el caso de Citibank, que ofrece su tarjeta CitiOro con estas condiciones. El beneficio de esta entidad está en los intereses que aplica al comerciante que tiene su terminal de punto de venta (TPV) y al comprador por su uso mediante los intereses de la compra que va a realizar a plazos.

¿En qué otros establecimientos podemos solicitar una tarjeta de crédito?

Los primeros que se subieron al carro fueron los bancos digitales, como ING Direct o EVO, que debido a su escasa red de oficinas pueden ofrecer este tipo de productos a un precio más bajo.

Y después se unieron empresas y establecimientos que nada tienen que ver con el mundo financiero, como supermercados, estaciones de servicio o grandes almacenes. Aquí se rompieron las reglas del juego.

Todo esto ha provocado que solicitar una tarjeta de crédito sea tan fácil como navegar por internet. Eso sí, hay que tener mucho cuidado porque una tarjeta de crédito es una forma de pago, aplazado, pero pago al fin y al cabo, y no se puede confiar en ella como forma de financiación.

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