Entrevistas de mesa redonda para un trabajo, consejos para tener éxito

Entrevistas de mesa redonda, una técnica habitual usada en Recursos Humanos para captar los conocimientos, habilidades y personalidad de los candidatos.

Entrevistas de mesa redonda para un trabajo, consejos para tener éxito
Es un tipo de entrevista de trabajo en grupo

Toda entrevista de trabajo resulta estresante. Más que nada porque estamos en tensión, concentrados en no meter la pata en ningún momento, lo que a veces evita que podamos mostrar lo mejor de nosotros mismos. Si además se trata de una de esas entrevistas de mesa redonda, el nerviosismo aumenta.

Y es que lo habitual es un bis a bis entre candidato y selector de Recursos Humanos. En este tipo de entrevista de trabajo al menos tenemos claro el interlocutor y resulta algo más fácil lidiar con la situación.

Sin embargo, cuando llegamos al lugar en el que hemos sido citados y nos llevan a una sala donde nos sientan en una mesa redonda alrededor de la cual hay también sentados cuatro candidatos más, la cosa cambia.

Se trata de una situación compleja y estresante pues no solo luchamos por nosotros mismos ante el reclutador, sino también contra otros candidatos que intervienen en ese momento en el proceso de selección. Para saber cómo afrontar este tipo de entrevistas de mesa redonda es importante seguir algunos consejos.
 

Consejos para superar una entrevista de mesa redonda

 
El fin más habitual de este tipo de entrevistas de trabajo es, bajo el pretexto de conocer la opinión de los candidatos sobre un tema común, conocer los conocimientos, habilidades y personalidad de los intervinientes en el proceso de selección.

Normalmente el encargado del reclutamiento presenta a los candidatos y propone un tema sobre el que debatir y normalmente un orden de intervención. Este es el momento en el que cada candidato mostrará lo que sabe, si dice lo que piensa o piensa lo que dice, si su personalidad es tolerante o agresiva, sus habilidades para relacionarse con los demás candidatos y aceptar sus opiniones… Si quiere dejar una buena impresión ante el reclutador, el candidato debería seguir estos consejos:
 

Estar calmado

Aunque suena fácil, lo cierto es que resulta complicado mantener la calma en una entrevista de trabajo cualquiera, pero en una entrevista de mesa redonda, mucho más.

Por ello deberemos pensar con calma antes de mostrar una opinión o responder a una pregunta, sin dejarnos intimidar por las miradas o actitud de los otros candidatos. Si nos hacen una pregunta que no sabemos responder, una técnica interesante es responder con otra pregunta al que nos la hizo, para ganar así algo más de tiempo mientras pensamos nuestra respuesta.
 

Ponernos en el rol de los otros candidatos

Durante la entrevista nos suelen asignar un rol determinado, por lo que debemos mantenerlo durante la mesa redonda. Sin embargo, es fundamental ponernos en la piel de los otros candidatos, para escuchar lo que estamos diciendo y evitar así realizar exposiciones que puede que no queden muy claras. Es una manera muy práctica de explicar bien aquellas opiniones que dimos y se hayan malinterpretado.
 

Defender nuestros planteamientos con firmeza

No nos engañemos, estamos en la entrevista de trabajo para conseguir el puesto, así que los planteamientos que realicemos debemos defenderlos con firmeza y argumentos. Esa seguridad será valorada por el reclutador y puede que nos diferencie del resto de candidatos.

No obstante, el defender nuestros planteamientos no significa que no escuchemos los de los demás ni respetemos su turno e ideas. La clave es escuchar y rebatir con educación y argumentos.
 

Ser claro en nuestras explicaciones

En las entrevistas de mesa redonda debemos exponer nuestros planteamientos de forma clara, fácilmente entendible, procurando que nuestros rivales comprendan nuestras propuestas.

Esto no significa que nos convirtamos en la voz cantante. Tan solo exponer nuestro puesto de vista, rebatir si es el caso y escuchar las opiniones de los demás. Un exceso de protagonismo puede llevar a que el reclutador se lleve un concepto equivocado de nosotros.
 

Evitar crear nuevas situaciones de las planteadas

Hay que ser concisos. Centrarnos en el tema planteado, sin irnos por las ramas. El reclutador debe percatarse de que nos centramos en el tema tratado e intentamos aportar soluciones, pero que no vea que nos desviamos porque no sabemos qué decir.

 

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