Dietas peligrosas para la operación bikini

Con la llegada del verano, son muchos los que se apuntan a la operación bikini y optan por seguir dietas peligrosas que pueden poner en riesgo su salud.

Dietas peligrosas para la operación bikini
Conoce cuáles con las dietas más perjudiciales para la salud

De cara al verano, muchas personas se suman a la operación bikini con el objetivo de acabar con esos kilos de más y recuperar la silueta que no han sabido mantener durante el año. El primer paso suele ser establecer una dieta que nos permita perder peso a una velocidad milagrosa. Sin embargo, en la mayoría de los casos, se trata de dietas peligrosas que pueden afectar negativamente a nuestra salud.

Es importante que tengas en cuenta que los milagros no existen, y que solo adoptando unos hábitos de vida saludables lograrás tus objetivos. Además, estas dietas se ponen de moda prometiendo grandes resultados en poco tiempo. ¿Pero a qué precio?

Las dietas peligrosas no promueven hábitos de vida saludable, además normalmente suprimen algunos tipos de alimentos y prometen una reducción de peso sin ningún cambio en la alimentación a largo plazo, algo que a fin de cuentas puede ayudarnos a mantener nuestro peso ideal.

A continuación te dejamos una lista con algunas de las dietas peligrosas que deberías evitar a toda costa para no poner en peligro tu salud.

 

5 dietas peligrosas que pueden dañar nuestra salud

 

1. Dietas líquidas

Las dietas líquidas consisten en reemplazar comidas enteras por líquidos, normalmente bebidas elaboradas a partir de frutas o verduras, con el objetivo de depurar el organismo.

Estas dietas resultan muy severas, por lo que es fácil perder peso. Sin embargo, es muy difícil mantenerlo tras retomar nuestra dieta habitual. De hecho, el efecto rebote puede provocar incluso un notable aumento de peso.

Además, este tipo de dietas reducen el ingreso energético y la ingesta de nutrientes de calidad, lo que puede provocar un desequilibrio nutricional importante que derive en molestias gastrointestinales, debilitamiento del sistema inmunológico, mareos, náuseas o fatiga.

 

2. Dieta HCG

Esta dieta combina una importante restricción calórica, pues propone consumir alrededor de 500 Kcal diarias, con inyecciones de gonadotropina coriónica humana (HCG), una hormona que se produce en el cuerpo de la mujer cuando un óvulo es fecundado y que favorece la movilización de grasas para alimentar al feto.

En este caso la movilización de grasas se utiliza para adelgazar, pero esta dieta puede producir graves carencias nutricionales y alteraciones hormonales que pueden dañar nuestro metabolismo por completo.

Además, también puede generar estrés, ansiedad, fatiga, irritabilidad o inestabilidad emocional debido a la severa restricción calórica.

 

3. Dieta de la piña

La dieta de la piña se vende como una dieta capaz de hacernos perder hasta 5 kilos en tan solo 3 días. Sin embargo, todas las dietas excluyentes, basadas en el consumo de un único alimento, provocan graves carencias nutricionales y cambios en nuestro metabolismo.

Es cierto que la piña tiene grandes propiedades diuréticas, pero la eliminación de líquidos no tiene nada que ver con la pérdida de grasa. Además, en cuanto vuelvas a llevar tu dieta diaria habitual, volverás a ganar el peso perdido.

Si a pesar de todo decides seguir esta dieta, debes tener en cuenta que no puedes prolongarla más de un par de días. Tu salud está en juego.

 

4. Dieta del delfín

La dieta del delfín propone la ingesta de agua del mar y se basa en que esta contiene todos los minerales necesarios para nuestro cuerpo y favorece la pérdida de peso. También recomienda reducir el consumo de lácteos desnatados, carnes magras, cereales, harinas y derivados.

Lo que esta dieta no nos desvela es que la ingesta de agua del mar puede provocar un notable desequilibrio de electrolitos debido a su alto contenido en minerales. Esto puede ocasionar problemas en nuestro aparato digestivo y en el sistema cardiovascular.

Además, puede suponer un agravante para las personas que padecen hipertensión o problemas renales. Todo ello, sin contar que el agua del mar puede ser una fuente importante de agentes contaminantes que puede derivar en graves intoxicaciones y problemas gastrointestinales.

 

5. Dieta del hielo

El método de esta dieta consiste en consumir hasta 1 litro de hielo al día para elevar la tasa metabólica al exigir al cuerpo un mayor gasto calórico para compensar los niveles de temperatura, y promete una pérdida de 160 Kcal al día.

Es cierto que la dieta del hielo no resulta tan peligrosa como las anteriores, ya que no elimina ningún alimento de nuestra dieta, de hecho recomienda llevar una dieta equilibrada. Sin embargo, no nos aporta ninguna recomendación sobre los hábitos alimenticios que se deben adoptar.

Por otro lado, tampoco está demostrada científicamente la eficacia de la ingesta hielo sobre la pérdida de peso. Lo que sí está demostrado es que masticar hielo puede poner en riesgo nuestra salud dental. Además, llevar una alimentación sana y realizar ejercicio de manera regular puede ofrecernos resultados mucho más efectivos.

 

Recuerda que antes de aventurarte a llevar una dieta que pueda afectar negativamente a tu salud, conviene que consultes tu situación con un especialista que te pueda ofrecer la mejor solución acorde con tus necesidades.

 

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