Derecho de admisión: ¿qué es?

Muchos establecimientos públicos se apoyan en su derecho de admisión para no permitir la entrada a ciertas personas. ¿Pero esto es totalmente legal?

Derecho de admisión: ¿qué es?
Conoce cómo se debe ejercer este derecho y qué limitaciones tiene

El derecho de admisión está reconocido en la mayoría de legislaciones a nivel internacional. En el caso de la legislación española, está reconocido en artículo 59.1.e del Real Decreto 2816/1982.

Este derecho se define como la facultad que tienen los titulares de establecimientos abiertos al público y los organizadores de espectáculos o actividades recreativas de determinar las condiciones de acceso al recinto dentro de unos límites legales.

Es decir, que la persona titular se reserva la atribución de permitir el ingreso o permanencia a terceros, siempre que la exclusión se fundamente en condiciones objetivas.

De este modo, los propietarios de locales o recintos festivos no pueden exigir cualquier tipo de requisitos para permitir el acceso, ya que el derecho de admisión tiene algunos límites legales que es importante conocer.

 

Condiciones y límites del derecho de admisión

El derecho de admisión puede ser ejercido directamente por los titulares o propietarios del establecimiento, o por cualquiera de sus empleados o vigilantes de seguridad habilitados, y en caso de que fuera necesario tienen también derecho a solicitar la intervención de las fuerzas o cuerpos de seguridad del Estado.

Sea cual sea el tipo de establecimiento que se apoye en este derecho tiene que cumplir con una serie de condiciones legales. La primera viene establecida en el Artículo 14 de la Constitución Española y se refiere al Principio de Igualdad, según el cual este derecho deberá ser ejercicio con respeto a la dignidad y a los derechos fundamentales. En ningún caso se podrán aplicar requisitos que discriminen por sexo, raza, nacionalidad, orientación sexual, religión, opinión o discapacidad.

El problema está en que en algunas ocasiones, los propietarios abusan de su autoridad y no permiten el acceso a ciertas personas sin causa justificada. Para evitar este tipo de situaciones, conviene conocer la legislación, pues esta establece algunos requisitos para regular este derecho:

  • Las condiciones de acceso a los locales públicos deben ser objetivas, no pueden ser arbitrarias o improcedentes.
  • No se puede negar a nadie la entrada, ya sea de forma arbitraria o improcedente. Todos los requisitos deben aplicarse a todos los clientes por igual.
  • Las condiciones de acceso deben ser públicas y exhibirlas en un rótulo visible desde el exterior y taquillas, junto con el aforo máximo permitido.

 

El establecimiento está también obligado a enviar la copia del rótulo con las condiciones de acceso al órgano competente, para que este apruebe y selle el documento. Solo la copia sellada da derecho al establecimiento a ejercer su derecho de admisión. En caso de modificar los requisitos de acceso, estos debe ser comunicados al órgano competente.

 

Limitaciones de acceso

Aunque la normativa depende de las administraciones autonómicas, existen algunos aspectos generales que se dan en todo el territorio nacional y que limitan el acceso a los clientes por causas justificadas:

  • Cuando se haya completado el aforo establecido por la licencia del establecimiento.
  • Cuando se cumpla el horario del cierre del establecimiento.
  • Cuando la persona carezca de la edad exigida por Ley. Los menores de edad no pueden acceder a locales que sirvan alcohol.
  • Cuando la persona muestre un comportamiento o actitud violenta o agresiva, o incluso lleve símbolos que inciten a la violencia, racismo, xenofobia u homofobia.
  • Cuando la persona lleve un arma o cualquier objeto que pueda utilizarse como tal.
  • Cuando la persona evidencie síntomas de embriaguez o consumo de sustancias ilícitas.
  • Cuando la persona esté dificultando el desarrollo del evento, actividad o espectáculo, o el funcionamiento habitual del establecimiento.
  • Cuando la persona ponga en peligro o cause molestias a otras personas presentes en el establecimiento.

 

Es importante recordar que el consumidor siempre tiene la posibilidad de presentar una reclamación, en caso de que vea vulnerados sus derechos.

 

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