Curiosidades del Coliseo Romano que debes conocer cuando estés dentro

El Coliseo Romano se alza imponente en la capital italiana, ¿pero qué sabes de él? Te contamos brevemente su historia incluyendo a los famosos gladiadores, ¡te sorprenderás!

Curiosidades del Coliseo Romano que debes conocer cuando estés dentro
Descubre el corazón de la Antigua Roma

Cuando visitamos Roma, no podemos dejar de lado el famoso Coliseo. Su figura imponente todavía conserva parte de su gloria, incluso después de 2000 años de su construcción. Es un lugar de culto para turistas e historiadores por igual, y sobretodo es el símbolo de un poder que reinó sobre el mundo conocido durante siglos.

Hoy día, el Coliseo Romano ha quedado reducido a una atracción turística, pero su interior guarda secretos y curiosidades dignas de la mejor de las novelas. Adéntrate con nosotros y descubre la historia de este monumento al deporte más sangriento, el de los gladiadores.


Orígenes del Coliseo Romano



A los Emperadores de la antigua Roma les encantaba demostrar su poder sobre el pueblo, ¿y que mejor manera de hacerlo que construyendo un enorme anfiteatro? Con la construcción del Coliseo, que empezó en el 72 d.C, el Emperador Vespasiano se aseguraba la fidelidad de las masas con este gran monumento dedicado al ocio y el espectáculo.

Con un sistema de gradas que podía acoger a más de 55.000 personas, el Coliseo, con su forma ovalada era una auténtica maravilla de la arquitectura.

El público se repartía según su clase social, con la Tribuna para el Emperador y los patricios en la zona más cercana a la arena, y las clases más pobres en las zonas más altas y alejadas.

Este edificio hacía gala de una tecnología asombrosa para la época, haciendo uso de una gran lona para cubrir a los espectadores del calor veraniego, y con todo un entramado de elevadores, jaulas y pasadizos bajo la arena de tierra y madera.

Con el paso del tiempo, los terremotos y la caída de la antigua Roma pasaron factura al Coliseo, que fue saqueado y quedó en ruinas hasta que fue rescatado y restaurado en tiempos más modernos, para que podamos admirar hoy parte de su esplendor.


Espectáculo y tradición sangrienta

La atracción más famosa del Coliseo Romano consistía en los combates de gladiadores, que eran prisioneros de guerra y esclavos en su mayoría, aunque a veces pasaban por sus filas excombatientes y ciudadanos endeudados.

Cada guerrero se encuadraba dentro de una escuela de lucha, que tenían distintos nombres según las armas y el equipo usados.

Desde el tridente y las redes del “retiarius” hasta el característico yelmo del gladiador “tracio”, estos luchadores forman parte de nuestra cultura popular sobre la época, y lo cierto es que los combates duraron muchos siglos, con el incentivo de que los campeones de la arena podían comprar su libertad tras muchas victorias.

Pero el Coliseo no solo representaba combates de gladiadores, las impresionantes “naumaquias” eran batallas navales llevadas a cabo en el propio suelo del coliseo, adaptado para la ocasión, y era común el uso de animales exóticos y salvajes que participaban en distintos tipos de lucha.

Afortunadamente, a día de hoy puedes revivir parte de esa época asombrosa visitando el Coliseo Romano en Italia, bien por tu cuenta o en alguno de los muchos tours. Si te apasiona la historia de Roma, ¡será sin duda una experiencia inolvidable!
 

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