Crédito personal para pagar tus vacaciones

Son muchas las personas que utilizan créditos personales para pagar sus vacaciones En este artículo ofreceremos algunas ideas de financiación.

Crédito personal para pagar tus vacaciones
Podemos acudir a nuestro banco, a una financiera o negociar con la agencia

Apenas quedan dos meses para que muchos afortunados empiecen a disfrutar sus vacaciones de Navidad. Luego vendrán las de Semana Santa, las de verano y así todos los años. No obstante, la crisis y la nefasta situación económica han provocado que muchos huyan de la posibilidad de hacer un gran viaje y busquen alternativas más baratas, como un camping o el pueblo. 

Otros, por el contrario, no cejan en su empeño de hacer un viaje importante aunque para ello necesiten acudir a los créditos personales y otros tipos de financiación.

En este artículo analizaremos las distintas formas que tienes para pagar tus vacaciones a plazos.

 

Antes de solicitar créditos personales 



Pero antes de solicitar créditos personales debemos saber con exactitud qué cantidad vamos a necesitar. Cuanto menos dinero pidamos prestado y menos plazo de amortización escojamos, menos intereses pagaremos. 

Por eso es importante saber concretamente qué viaje o vacaciones estamos dispuestos a hacer y cuál va a ser su coste real: desplazamientos, alquiler de coches, gastos no previstos…

Con todo ello podremos para hacernos una idea real de por cuánto dinero nos va a salir el viaje.



 

Tipos de créditos personales



Una vez sepamos el coste aproximado, es el momento de escoger el tipo de financiación que más nos conviene.

A grandes rasgos, las opciones más utilizadas son las que listaremos a continuación.

 

1. Financiar a través de la propia agencia de viajes

Los intereses dependerán de la financiera con la que trabajen y del momento en el que vayamos a hacer la operación. Ya se sabe que el precio del dinero cambia y lo que hoy cuesta X, mañana puede ser más o menos.

Incluso puede ocurrir que la financiera con la que trabaje nuestra agencia nos ofrezca un interés más bajo que nuestro banco y nos compense hacer con ellos la financiación. Además suelen pedir menos papeleo.

 


2. Acudir a nuestro banco

Eso no quiere decir que no acudamos a nuestro banco. De hecho, debemos hacerlo para comparar intereses. Con frecuencia, las entidades financieras ofrecen créditos personales con diferentes condiciones para sus clientes.

Incluso ofrecen 
pequeños préstamos vinculados a nuestra nómina. Para ello tienen en cuenta nuestros ingresos mensuales por rendimientos de trabajo multiplicado por 3 o por 6, en función de nuestra capacidad de endeudamiento, con un interés bajo y poco papeleo.

 

3. Acudir a una financiera 

Si queremos dinero rápido y fácil de obtener siempre podemos acudir a las financieras. Las que operan por Internet, sobre todo, son la opción más sencilla para conseguir efectivo. 
 



4. Las tarjetas de crédito

Tampoco podemos olvidarnos de nuestras tarjetas de crédito. Si sabemos cómo utilizarlas son una buena opción para financiar cualquier compra. Si vamos devolviendo el dinero en función de los plazos marcados, no pagaremos muchos intereses.

De hecho, cada vez es más frecuente tener tarjetas de crédito que permiten aplazar el pago hasta tres meses sin intereses. Si no la tienes, pregunta en tu banco. 


 

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