Cotización por contingencias comunes, ¿cómo funciona?

La cotización por contingencias comunes es una cantidad de dinero que se aporta todos los meses como medida protectora de los trabajadores. Así funciona.

Cotización por contingencias comunes, ¿cómo funciona?
Protección para los trabajadores que no pueden ejercer

Una contingencia común es cualquier situación en la que un trabajador no puede desempeñar sus funciones habituales, ya sea por enfermedad o accidente no laboral.

El riesgo de no poder trabajar por alguna de estas circunstancias se protege a través de una cotización, pagada tanto por el propio trabajador como por el empresario según unas bases establecidas por la Seguridad Social.

La cotización por contingencias comunes se diferencia de la cotización por contingencias profesionales en que esta última protege al trabajador de las enfermedades profesionales o los accidentes laborales.

COTIZACIÓN POR CONTINGENCIAS COMUNES

Si un trabajador observa los detalles de su nómina, normalmente verá cuatro conceptos de cotización distintos:

  • Cotización por contingencias comunes: Para situaciones que no deriven directamente del trabajo.
  • Cotización por contingencias profesionales: Para situaciones que deriven directamente del trabajo.
  • Cotización por desempleo: Para poder acceder a las prestaciones por desempleo.
  • Cotización para Formación Profesional: Para acceder a cursos de formación.

En este artículo nos referimos al primer caso. En las contingencias comunes están incluidas varias prestaciones:

  • Baja médica
  • Derecho a la maternidad / paternidad
  • Prestación por riesgo en el embarazo
  • Incapacidad permanente derivada de una enfermedad común o un accidente no laboral.
  • Jubilación
  • Prestaciones por muerte y supervivencia (viudedad, orfandad…)

El importe de todas estas prestaciones se calcula según la base de cotización de contingencias comunes. Al salario percibido por el trabajador sin contar las horas extra (base de cotización) se le aplica un porcentaje (tipo de cotización). Como curiosidad: la base de cotización por desempleo, que se utiliza para calcular la prestación por desempleo, es la misma que en este caso.

Por ejemplo, Marta tiene un salario en nómina de 1.200 euros sin las horas extra. En la página de la Seguridad Social verás que por contingencias comunes la empresa cotiza por el 23,6%, mientras que el trabajador cotiza por el 4,7%. Así que Marta cotiza por la cantidad de 56,40 euros (el 4,7%) y su empresa 283,20 euros (el 23,6%).

Siendo esta la norma general, existen un par de situaciones especiales que modifican dichas cotizaciones. Por ejemplo, en los contratos temporales de menos de una semana la cuota empresarial sube hasta el 36%, salvo que sea un contrato de interinidad o para trabajadores agrarios. Y para los trabajadores indefinidos que sigan en su puesto después de la edad de jubilación, no hay cotización por contingencias comunes salvo por incapacidad temporal.

 

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