Contratos de adhesión, ¿qué son?

Contratos de adhesión, un documento cuyas cláusulas solo son redactadas por una de las partes y la otra se limita a aceptarlas o rechazarlas íntegramente.

Contratos de adhesión, ¿qué son?
El tamaño de la letra debe ser superior al milímetro y medio

Los vemos a menudo todos los días, cuando las grandes entidades, ya sean compañías de servicios o bancos, realizan contratos de manera masiva con usuarios y consumidores. Contratos de adhesión en el que solo una de las partes expone sus condiciones.

De esta manera, la otra parte contratante tan solo se limita a firmar si está de acuerdo con estas condiciones o bien rechaza el contrato en toda su integridad. La parte que establece las condiciones lo hace de una manera innegociable, así que no deja ninguna opción a la otra parte, salvo firmar o rechazar el contrato de adhesión.
 

Características de los contratos de adhesión

  • Hay que tener en cuenta que pese a que este tipo de contratos eviten la posibilidad de negociación a una de las partes, no por ello podrán estar compuestos por cláusulas descompensadas.
  • Las cláusulas de los contratos de adhesión deben ser por ley concisas, sencillas y claras en su redacción. No podrán remitir a textos o documentos que no se entreguen en el momento de terminar el contrato y a los cuales deberán hacerse referencia concreta en contrato de adhesión.
  • El contenido de las cláusulas tiene que ser legible y accesibles para consumidores y usuarios, de manera que estos tengan antes de la firma del contrato conocimiento sobre lo que van a firmar.
  • La letra en la que está impreso debe tener al menos un milímetro y medio de tamaño y tener el suficiente contraste con el fondo para evitar que pudiera producirse una lectura dificultosa para los usuarios.
  • La Ley General para la defensa de los consumidores y usuarios indica en su artículo establece en su artículo 8 b) una protección de los mismos ante la posible inclusión de prácticas abusivas en los contratos. Hecho que suele ocurrir cuando se dan prácticas comerciales desleales.
  • Por ello, las cláusulas que no son negociadas por las dos partes sino por una sola tienen que ajustarse siempre a la buena fe y el equilibrio justo entre los derechos y obligaciones de las partes, evitando así las cláusulas abusivas.

Un ejemplo bastante común son los contratos de suministro de servicios públicos, como pueden ser el de agua corriente, gas, energía eléctrica o telefonía. También en los servicios bancarios se dan los contratos de adhesión, como el de los préstamos hipotecarios o las tarjetas de crédito.

Son contratos legales. Las posibles cláusulas abusivas en que pudieran recaer serían nulas de plenos derecho. Se denominan Condiciones Generales de la Contratación a aquellas cláusulas que reglamentan el contrato.

 

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