Contratar amigos en tu empresa

Contratar amigos en tu empresa, una decisión a priori lógica pero errónea ya que el día a día en el trabajo genera más problemas que beneficios.

Contratar amigos en tu empresa
Las críticas a su trabajo generan mayor conflicto

Siempre hemos escuchado aquello de que quien deja dinero a un amigo, al final termina perdiendo el dinero y al amigo. Y es una verdad como un templo. Si ese extremo de generosidad lo llevamos al mundo laboral y quieres contratar amigos en tu empresa, a la larga es muy probable que termine generando muchos problemas. Así que desde luego no es buena idea.

“Eso a mí no me pasará, que Juanito es amigo mío desde los cinco años…”. Claro, claro… Los que más hablan y te incitan a contratar amigos en tu empresa son los que después terminan peor con sus antiguas amistades. Y es que las críticas a los amigos/empleados, los ascensos, los celos, los favores solicitados terminan desgarrando unos lazos que antaño parecían imperecederos.
 

Por qué no contratar amigos en tu empresa

Como ya hemos indicado, una situación a priori fantástica, como es la de tener un amigo a nuestro lado durante la jornada laboral, suele terminar mal cuando somos nosotros los que lo hemos contratado.

Y es que, normalmente, la combinación de las relaciones personales y laborales no suele resultar muy bien. Nos referimos al contratar amigos en tu empresa, que no es lo mismo que montar un negocio con un amigo en el que los dos están al cincuenta por cierto, tanto de beneficios como de pérdidas. En este caso, mientras los dos trabajen igual de duro no suelen producirse problemas. Otra cosa es que uno de ellos trabaje o intente trabajar menos que el otro…

Pero en el caso de contratar amigos en tu empresa, la situación resulta más embarazosa. Y todo porque una vez en plantilla, la reacción de un amigo ante un hecho sobre el que se le llama la atención o bien el ascenso de otro compañero y no el suyo se suele tomar a mal. Todo porque existe esa relación personal entre dueño y empleado diferente a la de cualquier otro compañero.

 

Problemas que suelen surgir al contratar a un amigo en tu empresa

Distracciones: al tener a un amigo trabajando contigo es más factible que surjan continuas conversaciones como las que se tienen fuera del ámbito laboral. Sin duda un hecho que puede dar lugar a una disminución de la productividad de ambos.

Falta de objetividad: Al contratar amigos en tu empresa la falta de objetividad es un problema que tarde o temprano surge. Si le dices algo a tu amigo en su forma de realizar el trabajo, puede tomárselo a mal y no queremos enfadarnos con él, o que él se enfade con nosotros, por lo que comprometemos la correcta gestión de nuestro trabajo.

Exceso de favores: La relación de amistad lleva aparejada ayudarse el uno al otro. A la hora de pedir favores, al contratar un amigo en tu empresa este normalmente no tendrá problemas a la hora de solicitarlos y si se le conceden podrá generar favoritismo respecto a otros empleados. El conflicto en la empresa entonces estará sembrado.

Celos: El amigo contratado suele esperar una preferencia a la hora de obtener un ascenso frente a otro empleado gracias a su especial relación contigo, obviando su capacidad o profesionalismo. Si decidimos contratar a otro más adecuados para el puesto dejaremos de ser el amigo que nunca nos falla y nos dio un trabajo y surgirán entonces los celos… La  amistad empezará a estar tocada de muerte…

 

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