Consejos para una casa ecológica

¿Te gustaría tener una casa ecológica pero no quieres invertir dinero? En este artículo listaremos una serie de acciones para ahorrar mientras ayudamos al planeta.

Consejos para una casa ecológica
El verde y la madera son tu mejor aliado

¿Te gustaría tener una casa ecológica pero no quieres invertir dinero? Puedes empezar por tomar una serie de acciones básicas con las que ayudarás al planeta. Y de paso, seguro que lo notas en el bolsillo. Porque tener un hogar ecoeficiente no implica gastar dinero en acondicionarlo, sino en saber cómo gestionarlo de la forma correcta.

 

Una casa ecológica debe tener verde



Y no nos referimos al color de las paredes. Si vives en una casa individual puedes colocar plantas sobre el tejado. Con ello conseguirás aislar el edificio, tanto acústica como climatológicamente.

Además, las plantas tanto en el interior como en el exterior de la vivienda ayudan a purificar el ambiente. Para regarlas puedes reutilizar agua (la de lavar las frutas y verduras, por ejemplo) o instalar un depósito para recoger el agua de lluvia.

 

Una casa ecológica sin fugas



Las pequeñas fugas de agua son bastante frecuentes. Por eso es recomendable comprobar que los grifos estén completamente cerrados y reparar cualquier posible pérdida.

Aunque pienses “solo es una gota”, lo cierto es que si sumamos una gota por segundo el resultado es la pérdida de 30 litros de agua al día. Y hablando de grifos, no está de más instalar limitadores de caudal. 

También ahorraremos mucha agua y energía si ponemos los electrodomésticos como la lavadora o el lavavajillas cuando estén llenos, y no a media carga.

 


La madera como aliada de una casa ecológica



¿Sabías que la madera es un aislante perfecto? Utilizarla en lugar de aluminio o PVC ayudará a reducir la huella ecológica. Y la factura del aire acondicionado y la calefacción.

 


Ahorra en energía para una casa ecológica



Otra forma de hacer que tu casa sea más ecoeficiente es reducir el gasto de energía. Seguro que la teoría ya te la sabes, pero no está de más que te la recordemos. 
 
  • Desenchufar los aparatos y comprobar que el piloto rojo esté apagado. Dejarlos en stand by puede generar un gasto de unos 15 W mensuales.
 
  • Quitar el aire acondicionado en los meses que no se usa ahorra unos 55 W al mes.
 
  • Desenchufar los electrodomésticos que no usamos habitualmente y aquellos que se están cargando continuamente (como los cargadores del móvil o el cable del portátil). Esto puede suponer un ahorro de unos 35 W al mes.

Con solo estas tres acciones estaremos ahorrando energía y más de 10 euros al mes. 

También puedes instalar sistemas de ventilación con recuperador de calor, paneles solares o sistemas para aprovechar la energía geotérmica, pero eso implica una pequeña inversión. 
 

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