10 consejos para elegir un deshumidificador

¿Tienes humedad en casa? Te damos las claves para elegir un deshumidificador que mejore la calidad del aire de tu hogar y te proporcione un ambiente más equilibrado.

10 consejos para elegir un deshumidificador
Invierte en el deshumidificador que más te convenga

Hace unos días os hablábamos de las ventajas de tener un deshumidificador en casa, y si ya te has decidido a comprar uno, ha llegado el momento de elegir un deshumidificador.

Como ya sabes, un deshumidificador nos permite mantener la humedad bajo control. Estos aparatos de climatización se encargan de absorber el agua del aire, reduciendo los niveles de humedad y mejorando la habitabilidad del hogar.

Si tienes humedad en casa, sin duda, un deshumidificador es una buenísima inversión. Piensa que la humedad puede llegar a causar graves problemas, machas de moho, proliferación de ácaros o incluso puede suponer un riesgo para nuestra propia salud.

Sin embargo, antes de gastar dinero a lo loco, conviene saber elegir un buen deshumidificador, comprobando qué aparato es mejor para ti, qué características debe tener y qué precio es el adecuado.

 

10 consejos que debes tener en cuenta al elegir un deshumidificador

 

1. Piensa si lo quieres fijo o portátil

Lo primero que debes tener en cuenta a la hora de elegir un deshumidificador es saber si lo quieres fijo o portátil. Los fijos resultan más eficaces, pero son menos prácticos, puesto que no los podremos mover de una a otra habitación.

En caso de que optes por un deshumidificador portátil, asegúrate de que no resulta demasiado pesado, ya que lo vas a tener que ir moviendo de un sitio a otro.

 

2. ¿Refrigerante o desecante?

Los deshumidificadores se dividen en dos clases, los deshumidificadores refrigerantes y los deshumidificadores desecantes.

Los de tipo refrigerante son los más comunes y funcionan con un compresor y un refrigerante. Estos aparatos aspiran el aire, lo filtran y lo llevan hasta un evaporador, a través de cual el agua se condensa y se separa del aire. De este modo, el agua extraída es almacenada en el depósito interno y el aire deshumidificado es expulsado de nuevo.

Los de tipo desecante eliminan el exceso de humedad a través de un material desecante, siendo el más común el gel de sílice. El aire pasa a través del desecante, que absorbe el agua y mediante una reacción química condensa la humedad dentro del depósito.

 

3. Capacidad de extracción y potencia

Es importante asegurarse de que el deshumidificador va a conseguir reducir la humedad de toda el área requerida. Recuerda que cuanto más grande sea la estancia, más potencia necesitarás.

Respecto a la humedad máxima asimilable, ésta se mide en número de litros por cada 24 horas. Pero, excepto en condiciones de temperatura y humedad extremas, el deshumidificador nunca operará a su máxima capacidad de extracción.

 

4. Temperatura y humedad del ambiente

La temperatura y humedad de la estancia también son un factor importante. Por ejemplo, los de tipo refrigerante funcionan mejor en ambientes húmedos con altas temperaturas, mientras que los desecantes son eficaces en altas y bajas temperaturas.

 

5. Capacidad del depósito

La capacidad del depósito también es muy importante a la hora de elegir un deshumidificador, ya que dependiendo de su capacidad tendrás que vaciarlo con más o menos frecuencia.

Muchos modelos permiten el vaciado continuo del agua a través de una pequeña manguera, que puede ser llevada directamente a un desagüe o a un fregadero. De cualquier forma, lo ideal es que el depósito tenga como mínimo 2 litros de capacidad.

 

6. Consumo eléctrico

Dependiendo del tipo de deshumidificador que compres, consumirás más o menos energía. Por ejemplo, los deshumidificadores de tipo refrigerante consumen de media 250 vatios de potencia, mientras que los de tipo desecante consumen de media 500 vatios.

También tienes que tener en cuenta que los deshumidificadores nunca funcionan en su máxima potencia, ya que disponen de humidistatos y temporizadores que controlan el encendido y el apagado automático dependiendo de los niveles de humedad y de los ajustes programados.

 

7. Modo de operación

Existen dos modos de operación, el modo automático y el modo continuo. Lo ideal es optar por el modo automático, que controla el apagado y el encendido según los niveles de humedad.

El modo continuo hace que el deshumidificador esté constantemente en funcionamiento, independientemente del nivel de humedad.

 

8. Ruido

Los deshumidificadores suelen trabajan entre los 30 y los 40 decibelios, nunca deben superar los 50 decibelios. Si vas a utilizarlo por la noche o en estancias donde vas a estar viendo la tele o trabajando, conviene que el aparato no sea demasiado ruidoso.

 

9. Filtros lavables

La mayoría de los deshumidificadores tienes filtros de aire incorporados, por lo que es importante comprobar si estos filtros son lavables o no. Piensa que si vas a tener que sustituirlos cada cierto tiempo, conviene cerciorarse del precio de los recambios y cada cuánto tiempo debes que cambiarlos.

 

10. Precio

Otro aspecto a tener en cuenta al elegir un deshumidificador es el precio, y este suele oscilar entre los 100 y los 400 euros. Los modelos más económicos, suelen ser útiles apenas en pequeños espacios, ya que no suelen tener una gran potencia ni capacidad de extracción.

Dependiendo de lo que te quieras gastar tendrás que fijarte en unos u otros parámetros, como por ejemplo, la potencia o en el mantenimiento. También es importante comprobar que el deshumidificador cubre todas tus necesidades, ya que a veces puedes pagar por extras que nunca vas a llegar a utilizar.

 

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